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Matrimonio y algo más

La relación siempre difícil entre el Gobierno y la Iglesia volvió a tensarse por el apoyo explícito de la administración kirchnerista al proyecto de ley para permitir el matrimonio entre personas entre mismo sexo.

24-08-2026 | 14:40

La relación siempre difícil entre el Gobierno y la Iglesia volvió a tensarse por el apoyoexplícito de la administración kirchnerista al proyecto de ley para permitir el matrimonio entrepersonas entre mismo sexo, una iniciativa con la pretensión de equiparar derechos que los obisposconsideran inconstitucional y contra natura.

La Casa Rosada aspira a que nada ni nadie tuerza el destino de una votación que, intuyen susresidentes, puede ser un paso importante para captar al electorado progresista como prólogo para laelección presidencial de 2011. En particular a los electores de la Capital Federal, un distritoreacio a acompañar el programa de gobierno del matrimonio presidencial.
El ex presidente Néstor Kirchner y su gente, trascendió, apuntan además a asestarle un golpeduro al cardenal Jorge Bergoglio.

Esta idea se hizo evidente en la Cámara Baja, con la presencia de Kirchner levantando lamano en la madrugada a favor del proyecto, incursión que se constituyó en su última y únicaintervención como diputado antes de asumir la secretaria general de la UNASUR.

Con el mandato de dejar mal parado a Bergoglio y a la Iglesia, los operadores k ya movilizaroninfluencias para torcer la voluntad de senadores propios y aliados, que hasta hoy tienen libertadpara votar a conciencia y en forma trasversal un proyecto con sanción de Diputados que suscita nopocas polémicas.

Desde la Iglesia inclusive denunciaron que el ex mandatario y personas de su entorno "presionan"a los integrantes del bloque oficialista -y también a los senadores considerados aliados- para quecambien su voto contrario, o bien no participen de la sesión en el recinto de la Cámara Altaprevista para el 14 de julio próximo.

"Tenemos serias dudas de que los bloques oficialistas tengan libertad para votar en conciencia,por la impronta coercitiva del ex Presidente", dijo a DyN Guillermo Cartasso, asesor de la ComisiónEpiscopal de Seguimiento Legislativo.

En tanto, algunos senadores revelaron a esta agencia que desde Balcarce 50 "amenazan" con elrecorte de fondos a las provincias cuyos representantes no apoyen la iniciativa para favorecer elmatrimonio homosexual.

El Gobierno también se garantizó que ante un eventual empate, como se prevé hasta hoy, no sea elvicepresidente Julio Cobos quien deba dirimir la paridad. Es que el referente mendocino deberásuplir la ausencia de la presidenta Cristina Kirchner, que un día de la sesión tiene programado unviaje al exterior. La responsabilidad quedará en manos del kirchnerista José Pampuro.
De no haber sido así, Cobos ya había dado indicios de que su voto podía ser no positivo, almanifestarse a favor de las uniones civiles, una figura jurídica menor al matrimonio endiscusión.

La estrategia eclesiástica de movilizar en las provincias a familias, estudiantes y educadoresde colegios católicos, tampoco pasó desapercibida y hasta generó chisporroteos entre la ConferenciaEpiscopal Argentina y los ministerios de Educación nacional y bonaerense.

Las carteras educativas cuestionaron que se "utilice" a niños y adolescentes en las marchasorganizadas por diversos obispados, y también que se remitan planillas a los colegios para que lospadres firmen una declaración en rechazo al matrimonio homosexual.
"Es un juego peligroso", coincidieron Alberto Sileoni y su par bonaerense Mario Oporto.Críticas que el Departamento de Laicos (DEPLAI) de la Conferencia Episcopal Argentina replicó: "Losniños también son ciudadanos".

Polémicas a parte, laicos católicos, con adhesión de evangélicos y musulmanes, apuestan todassus fichas a una movilización al Congreso para el 13 de julio, en vísperas del tratamiento delproyecto en el recinto del Senado, que prevén será multitudinaria. "Los chicos tenemos derecho auna mamá y un papá", será la consigna.

Una movida riesgosa para la Iglesia si la convocatoria no es tan masiva como se espera, tomandocomo antecedente que, en este camino, un grupo de obispos -no el Episcopado en forma institucional-fracasó en el intento de forzar un plebiscito sobre el matrimonio homosexual.

(*) Agencia DYN

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