La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado el proyecto de reforma del Código Procesal Penalpara establecer nuevos procedimientos para la extracción de ADN en los casos de apropiación deniños en las pasada dictadura militar. El proyecto fue aprobado por una cómoda mayoría de 154 votospositivos, 32 negativos y 14 abstenciones.
La presidenta de la comisión de Legislación Penal, Nora César, defendió el proyecto y afirmóque la norma responde a "una solución amistosa del Estado argentino con la Comisión Interamericanade Derechos Humanos (CIDH)", respecto a garantías sobre derechos humanos, y que apunta a "respetarla integridad física de las presuntas víctimas". Para la legisladora K, quien debió cortar en másde una ocasión su discurso por la emoción, la ley tiene como objetivo central "averiguar la verdad"en el marco de los procesos penales por delitos de lesa humanidad, ocurridos "la última dictaduradel siglo pasado".
Por su parte, el presidente de la comisión de Derechos Humanos, Remo Carlotto, se quejó deltratamiento que la prensa hizo del proyecto al recordar que hubo "titulares tendenciosos" respectoa la iniciativa, como que el proyecto era "compulsivo, fascista y que promovía la persecución".Afirmó, en ese sentido, que es "una obligación del Estado perseguir, investigar y reparar loshechos" de violaciones de derechos humanos y sostuvo que no puede estar ausente en caso de"desaparición forzada de personas". También calificó como un "hecho mágico" la recuperación delnieto número 98, anunciado ayer por las Abuelas de Plaza de Mayo.
La ex kirchnerista Victoria Donda (nacida en la ESMA) defendió la iniciativa oficial desde suexperiencia personal y recalcó que "de los últimos trece, nueve de los nietos recuperados" fuerondetectados por el medio de los allanamientos ordenados por la justicia. "Nos entregaron como sifuéramos cachorros de otras familias", dijo Donda y recordó: "Yo tardé ocho meses en decidirme ahacerme el ADN", al defender la idea de que la determinación sea tomada por la autoridad judicial ypermitirle a las víctimas del terrorismo de Estado sacarse "la mochila" de tomar esa decisión.
En ese sentido dio "gracias a la Abuelas que nos buscaron. Yo y 97 nietos más podemos decirnuestros nombres", reseñó.
La embestida opositora la hizo la diputada de la Coalición Cívica Fernanda Gil Lozano, quiendefendió la postura de la jefa de la CC-ARI, Elisa Carrió, en contra de la reforma, y planteó quereenviar la iniciativa a comisión para buscar mayor consenso. En su postura, dijo: "Me niego en queen aras de los derechos humanos se violen los derechos humanos", al considerar que la ley tiene unsentido compulsivo sobre los derechos de las víctimas, tras hablar de dos casos en los que sehabría vulnerado la individualidad de las supuestas víctimas por parte de la justicia.
La ex lopezmurphysta Nora Ginzburg mantuvo un cruce con acusaciones de "fascista" hasta con lasbarras, donde había militantes de los derechos humanos como la titular de Abuelas de Plaza de Mayo,Estela de Carlotto, y cuestionó el proyecto oficialista.
"Esto es fascismo. Las víctima no tiene mas derecho por el solo hecho de ser victimas",afirmó al rechazar la iniciativa, y, tras poner como ejemplo el caso de un persona adoptada que seenteró por medio de un funcionario judicial de su condición, apuntó: "Por qué esos padres no tienenderecho a no decirle a sus hijos que son adoptados. Sí tienen derecho", sentenció, seguida por unarechifla.
El ex kirchnerista Miguel Bonasso respaldó la iniciativa y expresó, a modo de pregunta: "¿Esfascismo la prueba de alcoholemia?, ¿es fascismo la toma de huellas digitales para laidentificación?, son herramientas mínimas de control de los Estados".
Los diputados del GEN volvieron ayer a diferenciarse de sus ahora ex aliados de la CC, y el"margarito" Horacio Alcuaz, por ejemplo, expresó su voto a favor del proyecto. El proyectoestablece un claro procedimiento relativo a la obtención del ácido desoxirribonucleico (ADN) paralos casos de apropiación de menores durante la última dictadura militares.
En ese sentido, establece que, cuando la "presunta víctima" se niegue a dar muestra de sangre,saliva, piel, cabello u otra muestra biológica, como se establece para los imputados u otraspersonas involucradas en la causa, se procederá a un eventual "registro domiciliario o una requisapersonal". Es decir, se faculta a utilizar una forma no invasiva, como la búsqueda de cabellos enpeines, para obtener la pruebas que permitan la identificación fidedigna de la víctima desustracción forzada de la identidad, como ocurrió con los hijos de desaparecidos.
Durante el debate, hubo negociaciones entre el oficialismo y algunos bloques de oposición parabuscar un texto de consenso, en el sentido de acotar y restringir la discrecionalidad del juez paraproteger los derechos de las víctimas y evitar la toma de muestra para determinar ADN en formacompulsiva.
Fuente: DYN




