Desde la mañana del martes comenzaban a surgir los rumores. La reunión por la tarde enTegucigalpa entre Micheletti y la Comisión de Cancilleres (entre ellos Canadá, México y la Argentina) auspiciada por la OEA -representada por su Secretario General - no iba a llegar a ningún puerto.
El clima era pesimista en las fases iniciales. Si bien la Comisión se entrevistó por dos díascon distintos ámbitos del gobierno, entre ellos representantes de los distintos partidos políticos,algunos congresistas y jueces, el saldo de los encuentros no anticipaba que en Honduras seaceptaría recibir nuevamente al derrocado Zelaya. Se esperaba para el final de la agenda la reunión con el presidente de “facto”Roberto Micheletti, encuentro que se celebró ayer martes por la tarde, y en el cual no hubo acuerdoentre las partes.
Desde distintos puntos de Latinoamérica corrían versiones sobre futuras y posibles medidas quepodrían ocurrir si el gobierno de facto no acataba el pacto de San José que fuera propuesto por elpresidente de Costa Rica Oscar Arias, y que fuera aceptado por la contraparte del derrocado Zelayahace más de un mes.
Entre las posibles medidas mencionadas se mencionaba la suspensión de la ayuda internacional alpaís centroamericano y hasta se hablaba del congelamiento de las reservas internacionales de dichopaís. Inclusive Estados Unidos al mediodía, horas antes de la reunión con Micheletti, aumentó lapresión e informó que cortaba todas las visas a los hondureños excepto en casos que se deban arazones humanitarias.
Llegada la noche del martes llegó el comunicado oficial de la OEA que detalló el nulo avance dela Comisión de Cancilleres: “No existe la disposición para un acuerdo final pues en Honduras siguen sin aceptarla propuesta de Costa Rica”. Asimismo Taiana y los otros cancilleres afirmaron estarmolestos por la “intransigencia” de Micheletti.
Está claro que el gobierno de facto sigue centrado en la próxima elección general de Noviembre yahora no quiere correr el riesgo de ningún cambio, y mucho menos tener de vuelta a Zelaya. "Vamos a elecciones el 29 de noviembre. Yo le pido a Dios que sean masivas, que vayan todosa votar, en este país queremos vivir en democracia", subrayó Micheletti a los medioslocales al finalizar la reunión. "No tenemos miedo al embargo de nadie, sabemos que quieren sancionarnos y ya analizamos contoda tranquilidad y con toda firmeza que Honduras puede salir adelante sin el apoyo de otros paísesque no quieren aceptar nuestra posición", reafirmó.
Micheletti le explicó a la misión de la OEA que en Honduras no hubo un “golpe” sino una “sustitución”. Según sus palabras “la maniobra de expulsar a Zelaya del poder está amparada por la Constitución puesZelaya quería cambiar la misma en una consulta popular, y eso -según su visión- esilegal”. Por su parte la OEA convocó para hoy miércoles a una nueva reunión de suConsejo Permanente en Washington para escuchar el reporte del Secretario General y a efectos deanalizar próximos pasos.
(*) Especial para Perfil.com






