La campera roja de Tony Cuozzo lo delata apenas abre el portón de madera de su casa en MonteGrande, partido de Echeverría. Tiene pelo blanco, camisa azul, jean y zapatillas Nike tenisrelucientes. Tony está vivo.
El misterio y las versiones encontradas queencubrían el paradero del peluquero menemista desaparecen cuando su hijo Guillermo -que algunavez estuvo a cargo de Efeverium, la peluquería familiar de Lomas de Zamora- sugiere: “Esgracioso, mi papá es secreto de Estado y nunca nadie te va a decir nada, menos yo, pero él está en el mismo lugar de siempre”. El mismo lugar de siempre queda enuna calle perdida de Monte Grande, Esteban Echeverría, provincia de Buenos Aires, que fue reveladapor un lector de Perfil.com.
El ex peluquero de Menem vive junto a su mujer en una gran casa enrejada con ladrillos a lavista, dos portones de madera y un parque arbolado con pileta de natación. El barrio es un barrioresidencial donde a las diez de la mañana el silencio es total y nada se mueve, salvo trespatrulleros que vigilan la zona y Tony, que camina lento y cabizbajo en dirección a la avenida quequeda a tres cuadras.
“Sí, soy yo, pero no te voy a hablar”, dice Cuozzo, firme perosorprendido.
Perfil.com: ¿Por qué no?
Cuozzo: Yo nunca di una nota a ninguna revista ni a ningún diario. Nunca lo hice yno lo voy a hacer ahora que estoy prácticamente desligado de la política.
Perfil.com: ¿Usted sigue trabajando para el ex presidente Menem?
Cuozzo: Estoy jubilado.
Perfil.com: ¿Ya no le corta el pelo a Menem?
Cuozzo: No te voy a responder. Soy educado, pero ya te dije que no voy a hablar,viniste al "cuete". Yo nunca di ningún reportaje a nadie y no lo pienso dar. Un peluquero no esimportante, es sólo un hombre de oficio.
Perfil.com: Pero usted estuvo mucho tiempo al lado de Menem y formó parte de sucomitiva...
Cuozzo: (interrumpe) … estuve 15 años al lado del presidente (sic) y sé bienlo que es un periodista, no te voy a responder nada.
Como todos los días, el ex peluquero oficial camina hasta la avenida Santamarina, donde setoma un colectivo. “Hace tiempo viajaba en auto, pero ya no lo tiene más, creo que lovendió”, cuenta el dueño del kiosco de la esquina que le vende a Tony “sólo chicles dementa”.
Los vecinos dicen que “es muy reservado”, que “apenas lo conocen”, quesólo lo saludan “con un hola y chau”. Otros cuentan que “está en la mala”,“que no tiene un peso”, “que puso su casa en venta” y que lo escucharonquejarse de su pasado: “Haber trabajado para Menem fue lo peor que pude haber hecho”, suelerepetir ante sus amigos.
El peluquero insondable no da el brazo a torcer. Su hijo lo había adelantado: “Es untano cabezadura, nunca te va a hablar”. Y tiene razón. Tony Cuozzo apura el paso y ya noresponde siquiera el saludo de la cronista.
(*) redactora de Perfil.com







