La imagen de Guillermo Moreno parece estar oculta por estos días. Desde que se desató lacrisis institucional en el Banco Central, los dardos del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, delministro de Economía, Amado Boudou, y hasta del mismo matrimonio presidencial no dieron tregua.Ahora, que el presidente del Central, Martín Redrado, decidió renunciar, y que el Gobierno no lodeja porque lo quiere echar, apareció Moreno a decirle a la presidenta Cristina Fernández que él tendría que haberse hecho cargo del asunto.
"Con dos horas a solas conmigo, Redrado se va dando las gracias", dicen que ledijo Moreno a la Presidenta, según publicó ayer Carlos Pagni en La Nación . Un modo de reclamarle porque haberlo dejado en segundo plano por un tiempo, para dormir suimagen de patotero, y en cambio confió en que Aníbal F. y Boudou resolverían el problema.








