Moreno for export: en España hablan del "buen salvaje" de los Kirchner

El diario El País dedicó una larga nota al inefable secretario de Comercio argentino.

Moreno for export: en España hablan del "buen salvaje" de los Kirchner
24-08-2026 | 15:15

El inefable Guillermo Moreno hoy no se peleó con nadie, al menos públicamente, pero es noticiaen España, donde el popular diario El País dedicó una larga nota al secretario de Comercioargentino. A continuación reproducimos ese trabajo, firmado por la periodista Soledad GallegoDíaz:

"Pocos personajes tan pintorescos en Argentina como el secretario de Comercio, GuillermoMoreno. En un país en el que los Gobiernos tienen siempre una cuota de personajes peculiares oexcéntricos, Moreno ha conseguido labrarse, lío a lío, una reputación formidable de bocazasagresivo, combinada con fama de trabajador incansable y funcionario razonablemente honrado, hastael extremo de que, incluso, le han dedicado un libro titulado El buen salvaje.

La definición parece apropiada para un hombre cuya última proeza ha sido, supuestamente, liarsea sillazos con un abogado que le resultó molesto; que es capaz de llamar, sin empacho y a deshora,a cualquier presidente de una empresa, nacional o extranjera, para exigirle a gritos que haga loque él quiere, y que está siempre, absolutamente siempre, a las órdenes de Néstor Kirchner, sujefe, en el sentido más peronista de la palabra.

"No creo que haya en el mundo un secretario de Comercio que haga las cosas que hace GuillermoMoreno. Seguro. Pero, para mí, es un tipo que no se lleva dinero a casa, como otros, y que está 20horas trabajando", asegura el representante de una empresa española, acostumbrado a la exuberante,y a veces grosera, manera de hablar de Moreno. "Es cierto que te llama a los gritos, como dicen enArgentina, pero también que no pide nunca un favor que no te vaya a devolver, de una manera o deotra", mantiene otro directivo de una empresa española. "No creo que haga nada por cuenta propia,sino de Kirchner", mantiene otro experto en el buen salvaje. Los autores del libro (Diego Cabot yFrancisco Olivera, Editorial Sudamericana), comienzan la biografía con la siguiente anécdota: "Lapróxima vez, vengan con sus mujeres. Ya estoy cansado de cogérmelos [joderles] a ustedes". Moreno,aseguran, estaba dirigiéndose a un grupo de directivos de Repsol YPF, Petrobras y Exxon.

El encargo más problemático que ha cumplido hasta ahora, y el que la oposición no le perdonarájamás, ha sido arreglárselas para controlar el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos),un organismo oficial que, entre otras cosas, mide la inflación y que ha experimentado cambiosnotables. Ahora calcula subidas del IPC por debajo de lo que creen los organismos internacionalesy, desde luego, los propios sindicatos peronistas, que apoyan a los Kirchner y que no se meten adiscutir las cifras de Moreno, pero que, ni de broma, aceptan que ese índice sirva para regular lassubidas salariales.

Moreno no abandona casi nunca las páginas de los diarios argentinos. Sus dos últimas hazañas lehan granjeado titulares de primera. El secretario de Comercio ha paralizado la importación dedeterminados productos para controlar un poco el consumo, pero al mismo tiempo que se ibanacumulando los contenedores en las aduanas, aseguraba, sin mover ni una brizna de su bigote, quetodo eran cuentos de periodistas mentirosos y enredadores. China, que es mucha China y no debesaber bien quién es Moreno, contraatacó suspendiendo las compras de aceite de soja, algo peligrosopara las finanzas argentinas, así que Cristina Fernández tuvo que organizar a toda prisa el siemprepostergado viaje a Pekín para intentar arreglar el descalabro. Los chinos, de momento, se limitan aofrecer "una comisión conjunta de estudio".

El pasado miércoles, Moreno superó su listón con un incidente relacionado con la empresa PapelPrensa, que forma parte de la formidable pelea que mantienen la presidenta y su marido, NéstorKirchner, con Clarín, antaño un aliado y ahora su enemigo más aborrecido. Según relatan tantoClarín como La Nación (que también participa en Papel Prensa), Moreno convocó al gerente deFinanzas de la empresa, Carlos Aguirre, quien inesperadamente se presentó acompañado por su abogadopersonal, José María Soaje. Siempre según el relato de Clarín, el secretario de Comercio encaró alabogado: "¿A vos, quién carajo le paga?". El abogado respondió: "¿A vos, qué carajo le importa?".Moreno le agarró de la solapa y se zarandearon. "En ese momento, el titular de la SindicaturaGeneral de la Nación, el funcionario Daniel Reposo, que acompañaba al secretario de Comercio, saliódel otro lado de la mesa y le dio una trompada a Soaje", puntualiza Clarín, que asegura que elresponsable de Comercio lanzó una silla al aire.

Moreno, un economista de 55 años, porteño, militante peronista desde muy joven, no ha dado supropia versión de los hechos. Reposo acudió al día siguiente, como invitado, al programa de latelevisión pública denominado 6-7-8, una especie de tertulia oficialista, especializada en elmanejo de archivos sobre periodistas críticos con el Gobierno, sobre todo si están vinculados aClarín.

El funcionario, con una llamativa tirita en la mejilla, aseguró que todo se había producido alcontrario. El abogado Soaje (que el archivo mostró con un considerable historial racista) seabalanzó sobre los dos. Lo que quedó claro es que a Guillermo Moreno, al que ya denunciarondirectivos de esa misma empresa por amenazarles con "romperles las piernas", no le importan lo másmínimo los galones que va acumulando su biografía. "Es más bueno que Lassie", le definió un díaNéstor Kirchner. Y posiblemente es, incluso, todavía más fiel".

Fuente: diario El País, Madrid.

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