La Presidenta me confirmó en el cargo”, soltó esta mañana GuillermoMoreno. Lo hizo en su primera aparición posterior al recambio de gabinete de ayer, que lo mantuvoen el Gobierno contra todas las expectativas. Fue delante de los empleados de la ex PapeleraMassuh, rebautizada “Quilmes”, para la cual encabezó un salvataje por parte del Estado.
En el encuentro de esta mañana, los delegados Hector Urbanovich y Juan Naveira no pudieronevitar consultarle a Moreno sobre su futuro dentro del Gobierno. Según le relataron a PERFIL en laplanta, Moreno les dijo que Cristina Kirchner lo confirmó en su cargo. Pero les aclaró: “ Hay muchas presiones para que me vaya, pero la única que puede decidirlo es laPresidenta”.
A los empleados de Papelera Quilmes, ubicada en Camino General Belgrano km 14,500, lespreocupa que la salida del funcionario haga naufragar el plan de recuperación de la planta queestuvo cinco meses paralizada en medio de denuncias de vaciamiento. Urbanovich y Naveiro aseguraronque Moreno los tranquilizó: “Si me voy, el fideicomiso (del Banco Nación, a cargo de lasactividades de la planta) sigue hasta 2011 y se decidirá mi reemplazo. Nadie acá esimprescindible”.
Para los trabajadores no es tan simple. Al punto tal que le pidieron a Moreno que aún con surenuncia firmada, siga al frente de la papelera. “Si no estoy más en la Secretaría, tampocoseguiría acá”, fue la respuesta.
La imagen de Moreno dentro de la planta, que oficia de una especie de gerente general, esmuy distinta a la que refleja en el INDEC o en los círculos empresarios. “Cumple lo que dice,no se compromete a cosas que no puede cumplir”, explicó Naveiro. Y añadió: “Después detantos años con Massuh, que nos cagó como arriba de un puente, valoramos que haya venido un tipocomo él”, dijeron.
*Redactor de Diario Perfil
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