Guillermo Moreno es el elegido por Néstor Kirchner a la hora de presionar por temaseconómicos. Con su habitual verborragia y confrontación directa, el Secretario de Comercio tieneuna nueva misión que le otorgó el ex presidente: debe frenar las subas en los precios de la carne. Una misión para nada sencilla, pero en unasituación en la que Moreno se siente cómodo.
El funcionario tiene dos acciones de máxima, según informó Ámbito Financiero: prohibir las exportaciones y controlar la situación impositiva yprevisional de los principales actores. El viernes por la tarde ambos se reunieron para decidir que acciones tomar con respecto altema y por el momento realizarían un control férreo y directo en el mercado de Liniers y en losfrigoríficos.
La frase. Con su habitual discurso, Moreno encaró a los faenadores y los amenazó: " No aumenten los precios porque los fundo". Además prometió enviar delegados personales, aLiniers y en los establecimientos frigoríficos más fuertes y anticipó acciones directas paraquienes no cumplan con las indicaciones.
El funcionario kirchnerista también se encargó de llamar a algunos intendentes del conurbanopara que estén alertas ante movimientos de precios. Si el panorama se complica, Moreno sabe que deberá tomar la medida más drástica en carpeta: prohibir las exportacionesde los cortes de más valor agregado.
Si bien complicaría a los frigoríficos, el Gobierno también se vería perjudicado con lamedida ya que perdería más de US$100 millones semanales. Pero esto no frenaría a Kirchner, ya que entiende que los precios de los cortes populares no pueden subir, al menos hasta laselecciones.
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