Con el camionero Hugo Moyano a la cabeza, los principales dirigentes del sindicalismo peronistavolvieron a mostrarse hoy empeñados en pegar el salto político y colocar más hombres del sector encargos electivos y ejecutivos. El titular cegetista volvió a pedir que haya "algún día, en la Casa Rosada haya un hombre del movimiento obrero", pero lo mejorfue la frase que usó para justificar ese deseo: "Hemos tenido presidentes militares, empresarios, abogados, médicos, hasta hemos tenidoinimputables como presidentes... Por qué no puede ser presidente un hombre del movimientoobrero". Para que el auditorio no pensara que volvía a la carga con su hipotéticacandidatura, Moyano aclaró que quedaba fuera de esa posibilidad presidencial. "Yo me excluyo",repitió.
El líder camionero mandó sin embargo un mensaje claro a los Kirchner cuando volvió areclamar el lugar histórico que el sector gremial tuvo en la estructura del Justicialismo,señalando que en los últimos tiempos "muchos políticos se apoderaron del partido y son los que deciden los candidatos y losfuncionarios; mientras los trabajadores somos convidados de piedra". Lo dijo durante unacto realizado en el auditorio de la UTA en esta ciudad, donde se homenajeó a los trabajadores quese movilizaron contra de la dictadura el 30 de marzo de 1982 y a los combatientes de Malvinas.
Moyano defendió "el modelo" y "el proyecto" actual del kirchnerismo y la emprendió contra laoposición al compararla con aquellos "golpistas del '55 y de 1976" que, a su entender, tiene ahora "los mismos objetivos" de terminar "con las conquistas sociales" y el proceso de incremento "del poder adquisitivos de los trabajadores". "Sabemos que falta mucho, claro quefalta mucho", afirmó sobre los alcances de las políticas oficiales, pero advirtió que "elmovimiento obrero no va a permitir" que cambie "el modelo y el proyecto" del Gobierno, porque seríael más perjudicado por los cambios.
De la partida, también, fueron el taxista Omar Viviani (quien acusó a la oposición de ser "la nueva Unión Democrática") y eldirigente municipal y secretario de la regional Capital de las 62 Organizaciones SindicalesPeronistas, Alejandro Amor, quien aseveró que otros de los objetivos del gremialismo es "que lostrabajadores vuelvan a tener 50 por ciento del reparto de la riqueza", como en la primera décadaperonista.
Entre los asistentes estuvieron, además, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; el legislador kirchnerista porteño Juan Cabandié y el ex funcionario porteño Abel Fatala, además de otros dirigentes sindicales como Julio Piumatto (Judiciales), Norberto Di Próspero (APL) y José Lingieri (obras sanitarias).
Fuente: DYN








