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Muerto el diálogo, los Kirchner se radicalizan

29-09-2026 | 07:40

Es imposible hacer un análisis sobre la realidad política nacional sin tomar en cuenta primeroque el iceberg tiene siempre por debajo una montaña de hielo que es mucho más voluminosa queaquello que se observa sobre la superficie. Mientras la realidad sobrevuela por el pedazo de hieloque flota en el mar a la vista de todos, Néstor y Cristina Kirchner se han dedicado allí abajo aelaborar el duelo de las elecciones perdidas el 28 de junio y desde esa oscuridad han construidouna visión propia de las cosas que, a la vez que niega lo sucedido, los ha sacado de aquel letargoy les ha retemplado mágicamente el ánimo.

Estas nuevas ínfulas, le han dado al Gobierno en los últimos días suficiente aire paraejecutar un amplio viraje estratégico y para retomar nuevamente el centro del ring, mientras laoposición se distraía con el diálogo, los analistas económicos con el desquicio del INDEC, lasfacturas de los servicios públicos y los cuellos de botella del Fisco y la opinión pública con lostitulares referidos a la crisis del fútbol.

El cambio hacia posiciones más radicalizadas que se ha terminado de desplegar durante la últimasemana involucra una fuerte ofensiva contra la oposición y los medios, tal su elección a partir deesa realidad tan personal que se han sabido contruir durante las últimas siete semanas. Ese relatotan particular, armado casi en soledad y donde casi nada es lo que parece, es el que hay quedecodificar siempre que se quiera saber hacia dónde va el Gobierno, aunque en el medio se observenflagrantes contradicciones.
La mayor parte de las veces, los mensajes aparecen, a modo de crípticas pistas, en losdiscursos y en las acciones u omisiones de los dos integrantes del matrimonio, sobre todo, a lahora de elegir las compañías.

Todas estas señales están marcando de algún modo, cómo los habitantes de Olivos transmiten supensamiento y señalan a quienes consideran leales y a quienes traidores.

Durante la última semana hubo varios casos al respecto, como por ejemplo el lugar elegido parala reaparición pública y sobre todo las presencias que acompañaron a Kirchner en su visita albarrio que están construyendo las Madres de Plaza de Mayo en la Villa 15. La sorpresiva aparicióndel ex presidente fue toda una definición de toma de partido por Hebe de Bonafini como defensora desus banderas, junto a la presencia del director técnico del INDEC, Norberto Itzcovich, un"morenista" de ley que a regañadientes ha tenido que pasar a depender de Amado Boudou; elviceministro de Planificación, José López, en medio de una puja con Julio De Vido y el jefe de laSIDE, Héctor Icazuriaga.

También hay que computar, como parte de una fuerte señal de la Presidenta, la llamativa ausenciadel gobernador Daniel Scioli en el acto de puesta en marcha del "Plan de Ingreso Social conTrabajo" que prevé la creación de 100.000 nuevos empleos a través de cooperativas sociales, con unainversión pública inicial de 1.500 millones de pesos, justamente la mayor parte de ellas en elConurbano bonaerense. Un día antes, Scioli había reunido a los obispos bonaerenses y hablaron largoy tendido sobre la espina más dura que tiene clavada el Gobierno, la pobreza.

En este tema, los Kirchner se cocinaron en su propia salsa, ya que el problema fue subestimadode modo recurrente por las estadísticas truchas que elabora el INDEC y ellos no podían actuar sindesmentirlas. Ahora, Itzcovich dice que van a cambiar el método de medición, para que los pobres noqueden únicamente medidos por la variable del ingreso. Pero además, se avanzó con este plan paracontrarestar la apropiación que otros han hecho de la cuestión (la Iglesia, la oposición porizquierda y la Sociedad Rural, nada menos) y, sobre todo, para cicatrizar algo el estigma que ungobierno, que se dice progresista, ha contribuido a cristalizar, quizás no tanto desde los númerosen relación a 2001/02, sino desde la situación estructural que ha desesperanzado aún más a losdesesperanzados. Quizás por eso, en el discurso de puesta en marcha de estos planes, Cristina laemprendió contra los ricos, cuando sugirió la confección de un padrón para conocer cuál es labrecha real entre los que más tienen y los que menos tienen, un modo de decir que podría ir abuscar allí los recursos que hoy no tiene para distribuir.

También señaló la Presidenta que "todos quieren saber quiénes son los pobres, pero estáprohibido saber quiénes son los ricos" y con esta frase parecería legítimo pensar que alude a supropio patrimonio, mostrado de modo recurrente en estos días por los diarios, mientras otros ricosse esconden y son escondidos. De allí, la frase posterior del "fusilamiento mediático", referida aManuel Dorrego, un héroe de raigambre populista del siglo XIX reivindicado por el revisionismo,quien fue fusilado por la oligarquía de entonces.

Sin embargo, esos dichos llevan inevitablemente a otra pista sobre el futuro que tendrá elavance del Gobierno sobre los medios, a partir de la discusión de la nueva Ley de Radiodifusión,frase que hay que emparentar con la arenga de Agustín Rossi en la Cámara de Diputados, la noche enque el Frente para la Victoria consiguió renovar por un año las Facultades Extraordinariasdestinadas al Ejecutivo: "Espero que (cuando se trate la Ley de Contenidos Audiovisuales) todos losseñores diputados tengamos la misma dignidad que los presidentes de los clubes argentinos que ledijeron ‘no’ al monopolio", dijo el titular de la bancada oficialista, bajando unmensaje de Olivos en relación al Grupo Clarín. Es que el fútbol y la resolución de ese episodio quedejó fuera del juego a Torneos y Competencias con la complicidad de Julio Grondona y los dirigentesque fundieron a los clubes es lo que más ha enfervorizado a los Kirchner en el pasaje a laofensiva, aún a costa de no saber qué se puede hacer y de qué manera, para cumplir con la palabrade la gratuidad tan promocionada. En ese mismo acto de la Villa 15, Néstor volvió a hablar defútbol gratis y esa misma noche, el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández aseguró que lo que se buscaes "un acuerdo en el que el Estado no tenga que poner un centavo para sostener el fútbol". Bien alestilo argentino, las encuestas dicen que a la mayoría quiere que el fútbol sea gratuito, pero queel Estado no se haga cargo de su costo.

Y ésta es otra de las características del estilo tan personalista del matrimonio presidencial,propio de buscar siempre un rédito político, pero que sea otro el que se encargue de lassoluciones. Generalmente, las cosas terminan en contradicciones como la relatada, donde laelucubración teórica que generan las ansiedades no puede ir nunca de la mano de las circunstanciasprácticas. Evidentemente, lo que dicen Kirchner y Fernández se dan de patadas, ya que el fútbol nosólo no puede ser gratuito por definición (siempre alguien le pagará a la AFA o los usuarios o loscontribuyentes) sino porque además no hay televisión por aire en buena parte del país y porquesiempre serán los cables los encargados de distribuir las señales.

Otro ejemplo de la semana se ha dado a través del blooper de las tarifas de gas y electricidad,que protagonizó el ministro De Vido, primero diciendo que los damnificados eran pocos, luego comoejecutor mediático de las empresas por castigar de más con facturaciones erróneas y por último comoun manso corderito que tuvo que dar marcha atrás casi pidiendo perdón.

El fundamento de tamaño cimbronazo político fue que se percibió un cacerolazo en ciernes, quealgunos legisladores se iban a negar a votar la prórroga de las Facultades Extraordinarias si no searreglaba este asunto y sobre todo se ponderó la acción de la Justicia que estaba volteando losaumentos, distrito por distrito. El gol en contra fue tan al ángulo que la situación casi se llevaal mismísimo De Vido, ejecutor desde hace seis años de una política energética que hace agua porlos cuatro costados y que se sustenta de los subsidios que el Estado hoy ya no puede afrontar.

Este punto del inmenso gasto que no se puede recortar por ningún lado es hoy el talón de Aquilesdel Gobierno, quien se empeña todos los días en mostrar con anuncios cómo le resulta casi imposibledetenerlo. No sólo porque por dos meses no se aplicará el aumento y volverán los subsidios que seintentaban recortar al gas y a la electricidad (habrá luego dos meses más con 70% del mismo), sinoporque esta semana ya se habló de $ 600 millones para el fútbol (a recuperar alguna pequeña partecon publicidad y otra con la licitación que se hará a canales que cobrarán por el servicio Premium)y de $ 1.500 millones para atender el plan de trabajo cooperativo.

Como envoltorio de toda esta realidad está la desvalida oposición, que gira como molino, siempredetrás de los acontecimientos y sin referentes que se destaquen, salvo el protagonismo que harecuperado Elisa Carrió por su actitud tozuda de no querer, desde el minuto cero, participar deldiálogo político. Luego, aparecieron otros que dijeron que no, como Fernando Solanas o CarlosReutemann, pero Lilita fue la que le ganó a todos, inclusive a sus socios del radicalismo, quienesla semana pasada tiraron la toalla. Fue el propio Kirchner quien los incitó cuando dijo que"dialogar no significa conceder".

Por más que el ministro Randazzo aseguró con la picardía de la lógica victimización en ciernesque ahora viene la parte técnica, el diálogo parece haber llegado a su fin. Los opositores nosupieron siquiera sacar partido en el Congreso de cierta unidad, al menos si se cuentan los magros100 votos que consiguieron en la votación en Diputados, muchos menos que los 122 que lograroncuando se aprobó la Resolución 125. Con la oposición a la espera de que en diciembre varíe lacomposición de las Cámaras, el matrimonio presidencial ha preferido ir por más y redoblar laapuesta con lo más radical de su repertorio. Todo parece indicar que han decidido morir con lasbotas puestas, aunque no puede descartarse tampoco que sea una táctica para forzar una salida sicambian los vientos.

Pero sobre la metodología, lo que resulta insólito es que los Kirchner no aprendan, sobre todoporque lo mismo les ha pasado sistemáticamente durante seis años y ese divorcio entre lo anunciadoy lo ejecutado que siembra la desconfianza es una de las cosas que más les ha reprochado elelectorado en junio. Generalmente, desde la oscuridad de las profundidades se hace muy difícil leerel verdadero mensaje de las urnas.

(*) Agencia DYN

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