Fue un día duro para el kirchnerismo. La oposición comenzó a hacerle sentir el rigor del número al oficialismo, que con Néstor Kirchner ya en su banca se vio obligado a aceptar, en la agitada sesión preparatoria de hoy, un acuerdo por el cualse eligió las nuevas autoridades del Cuerpo y la composición proporcional de las comisionesasesoras de la Cámara baja.
Tal como había propuesto la oposición, el kirchnerista jujeño Eduardo Fellner fue designado presidente del Cuerpo y el radical bonaerense Ricardo Alfonsín vicepresidente primero; la oficialista mendocina Patricia Fadel como vice segunda; mientras la vice tercera quedó temporariamentevacante, hasta que se consensue el nombre opositor que lo ocupará.
El acuerdo implicó la integración proporcional en 41 de las 45 comisiones permanentes en el orden de 17 parala oposición y 14 para el oficialismo y sus aliados. En las 4 comisiones restantes (Presupuesto y Hacienda; Asuntos Constitucionales; Juicio Político; y Peticiones, Poderes yReglamento) habrá una distribución de la mitad más uno de sus integrantes para oposición, pero conpresidencias de los oficialistas.
En ese orden, habrá 25 comisiones permanentes con presidencia de la oposición y 20 bajo losoficialistas y aliados. La sesión pasó finalmente a cuarto intermedio hasta el 16 de este mes, ocasión en quequedará definida la composición de las comisiones del cuerpo. Una semana antes, elmiércoles 9, se reunirán comisiones od hoc de diputados para seguir avanzando en las definicionesde los nombres.
El debate, que se reanudó dos horas después de la jura tras un cuarto intermedio, tuvo varios momentos ásperos, y no faltaron los cuestionamientos a la constitucionalidad en que la oposición forzó lainterpretación del reglamento para aprobar en una sola votación todo el paquete, pese al reclamo delos kirchneristas. Hasta se incorporó una sorprendente división de la Cámara en dos bloquesdenominados por la oposición como A y B para la distribución de los cargos en las comisiones.
Previo a la definición, el kirchnerismo impulso la discusión sobre la aplicación del reglamento por parte delpresidente de la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, Gerónimo Vargas Aignasse,quien sostuvo que la interpretación opositora es ajena "a nuestra tradición legislativa" y fue "algo que nunca se ha hecho desde 1853 a la fecha". El jefe del bloque del FrentePara la Victoria, Agustín Rossi, también cuestionó el procedimiento, pero pese a sus críticas terminó aceptando el acuerdo. La situación es simple: los temas llevados a votaciónterminarían con una derrota oficialista, así que era preferible aceptar el acuerdo a perder en elrecinto.
La peronista chaqueña Sandra Mendoza (ex esposa del gobernador Jorge Capitanich), quien se sentó en labancada K, cuestionó la validez de la sesión y afirmó que "se violó el reglamento" de la Cámara. Otro debutante, el bonaerense Martín Sabattella se preocupó por aclarar que su bloque, de cinco integrantes, noparticipó de ninguna negociación. Por su parte, el ex presidente Néstor Kirchner no emitió palabray se mantuvo, durante las más de dos horas de negociaciones, haciendo relaciones públicas con susnuevos colegas.
La voz cantante opositora fue la del radical Oscar Aguad, quien dijo que en estos años se vino denunciado "atropellos y violaciones sistemáticas del reglamento" y recalcó que, en estaocasión, "lo primero que ha hecho esta mayoría circunstancial fue un acuerdo con un gobierno que nohace acuerdos".
Los cruces de versiones y acusaciones sobre la responsabilidad de la falta de acuerdo fueron delos más variados y cada vez más seguidos a lo largo de la jornada, y hasta circuló un rumor sobre una presunta renuncia de Rossi a conducir la bancada ante lasupuesta intransigencia de Kirchner a negociar, pero la misma fue negada desde el entornó delsantafesino.
Una hora antes de las 17 (horario de inició establecido), la oposición hizo circular la versiónde que se había alcanzado un acuerdo con el oficialismo, que incluía: la presidencia del Cuerpopara Fellner; la vice primera para Alfonsín; la vice segunda para Fadel; y la tercera para el exduhaldista y ahora denarvaeista Alfredo Atanasof (en este caso hubo diferencia entre la Coalición Cívica y unsector del peronismo federal, que -según fuentes parlamentarias- estaban por al ruptura).
Pero, a los pocos minutos, el oficialismo hizo trascender que las negociaciones estaban rotaspor culpa de la oposición y, por lo bajo, y se conocía que el mismo Néstor Kirchner había rechazado el acuerdo por no haber sido consultado. A las17.55, y luego de largos cabildeos la oposición consiguió superar el quórum (de 129) con 149diputados sentados en sus bancas, mientras el kirchnerismo continuaba sin aparecer en elrecinto.
Entre los que dieron el quórum estuvieron eventuales aliados del lkirchnerismo como Ariel Basteiro, Jorge Rivas, Claudio Lozano, Martín Sabbatella, Vilma Ibarra, Fernando"Pino" Solanas, las ex kirchneristas Cecilia Merchán y Victoria Donda, y el titular de Credicoop, Carlos Heller.
A las 18:30, la peronista disidente Graciela Camaño, como presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, llamóa la legisladora por Unión-Pro Lidia "Pinky" Satragno, para que se hiciera cargo de la sesión por ser la diputadade mayor edad, y luego fue ratificada por el cuerpo para seguir como presidenta provisional, por locual se encargó de tomar juramento a los nuevos (cosa que hizo con solvencia, apoyada en suexperiencia como conductora televisiva).
Si tuvo el respaldo en temas reglamentario del secretario parlamentario del bloque PRO, Mariano Gerván, que hizo las veces de apuntador (le hablaba en voz baja casi aloído) en cuanto a los pasos a dar al poner en consideración ante el cuerpo alguna moción.
Minutos antes, Macaluse planteó un cuarto intermedio para que los diputados del oficialismopudieran bajar al recinto, al sostener: "Hemos trabajado toda la mañana un acuerdo de respeto por el voto ciudadano. El votociudadano incluye al oficialismo. Es prudente y racional un breve cuarto intermedio. Nos hemosquejado cuando las cosas se hacían de prepo. No podemos hacer las cosas de prepo".
En ese momento, cuando todo indicaba que la situación se complicaba y el oficialismo no bajadaal recinto, los sindicalistas Hugo Moyano, Omar Viviani, Julio Piumatto y Norberto Di Próspero, se apuraron abajar las escaleras, tal vez avisados por una llamado de celular. Pero a las 18:40, los peronistascomenzaron a sentarse en sus bancas, tras lo cual Kirchner (sobre quien estaban centradas todasmiradas y se retiró del recinto después de la votación cerca de las 23) hizo el juramento de rigor(por Dios, la Patria y los Santos Evangelios) junto con los peronistas Dulce Granados, Luis Cigogna y Carlos Kúnkel.
Una hora después, había terminado la jura y comenzado el debate, por lo cual Aguad pidió uncuarto intermedio de diez minutos, que se prolongó por dos horas, y se abrió la etapa definitiva. Néstor Kirchner se fue una hora antes del final, había tenido un día duro.
Fuente: DYN




