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Nadie parece entender el mensaje electoral

A sólo diez días de las elecciones legislativas, la dirigencia política dio claras muestras de su ineptitud para entender el mensaje que encerró la votación

23-08-2026 | 02:06

A sólo diez días de las elecciones legislativas, la dirigencia política dio claras muestras desu ineptitud para entender el mensaje que encerró la votación. El resultado de los comicios puedetraducirse como un llamado de atención al gobierno de Cristina Fernández para que corrija algunasdecisiones y nombres; y un aval a la oposición para que construya una alternativa de poder. Ningunolo atendió, hasta ahora.

El gobierno del matrimonio Kirchner recurrió a la misma estrategia que adoptaron otrasadministraciones, cuando se vieron cercadas por la oposición en elecciones legislativas: cerrarsesobre sí mismo, con un gabinete de leales, sin ceder espacio alguno.
Así, la designación de Aníbal Fernández, en la estratégica Jefatura de Gabinete, refleja eltriunfo de los "leales" sobre los "reformistas", tal la carta de presentación con la que llegóSergio Massa al gobierno, pero que terminó diluido por el disciplinamiento de Néstor Kirchner.

La única "corrección" que parece fluir por las paredes de la residencia de Olivos es acerca dela decisión preelectoral de Kirchner de aferrarse al aparato justicialista, que finalmente no pudodarle un triunfo en la provincia de Buenos Aires.

"La idea de que el PJ aseguraba una victoria en la provincia quedó desvirtuada", reflexionaba undirigente kirchnerista.
Ese clima lleva al santacruceño a repensar el armado del kirchnerismo. Tras su renuncia alPJ, el ex presidente querría subrayar sus coincidencias con otros sectores, mas cercanos a lacentroizquierda, y despojarse del aparato peronista. Sabe que, mas allá de los dichos de PinoSolanas y Martín Sabattella, en el Congreso Nacional puede llegar a votar en sintonía con esesector. Además, Kirchner cree que cuando en 2011 haya que discutir en función de dos modelos,indefectiblemente la centroizquierda estaría de su lado, y no con los Macri o De Narváez.

La oposición, en tanto, no encuentra el sendero que la lleve a la construcción de unaalternativa. El Acuerdo Cívico y Social es, por ahora, la enunciación de una buena intención desdeun atril. Pero en la cotidianeidad política, no tiene peso ni presencia.

En efecto, en el Congreso nacional existen tres bloques como el radicalismo, el PartidoSocialista y la Coalición Cívica. Pero hasta el momento, ni siquiera han dado señales de conformarun interbloque. Puertas adentro, Elisa Carrió se llamó a silencio, enmudecida por lo que muchoscreen es su marginación de la carrera presidencial tras el mal resultado en la Capital; un HermesBinner que intenta digerir la ajustada derrota a manos de Carlos Reutemann, mientras se prepara laselecciones provinciales; y un Julio Cobos que no pierde su tiempo y ya unió fuerzas con elradicalismo.

La reunión que Cobos mantuvo en las últimas horas con la cúpula radical, desde Gerardo Moraleshasta el Coti Nosiglia, ubica al actual vicepresidente en una inmejorable situación. No obstanteCobos contó sus planes y ratificó la necesidad de un espacio con el socialismo, un sector delperonismo, la Coalición Cívica e independientes, si es que se quiere llegar al poder en 2011.

Un peldaño mas abajo se sitúa Mauricio Macri, que no sabe cómo consolidar una proyecciónnacional, sin tener presencia en la mayoría de los distritos. La suerte de Macri está atada alfuturo del PJ. Un peronismo dividido, favorece al jefe de gobierno porteño para establecer unaalianza como lo hizo con De Narváez.

Mientras, Eduardo Duhalde intenta sacar rédito de un justicialismo acéfalo y en deliberaciónpermanente. Difícil es predecir si el ex presidente aún tiene un lugar reservado en el partido.

(*) Agencia DYN

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