A poco más de una semana de que se debata en Senadores la ley de matrimonio homosexual, que ya tiene media sanción en Diputados, sonpocos los gobernadores que pronunciaron su postura sobre el tema. Y, crease a no, hasta ahora la opinión mayoritaria es contraria al matrimonio entre personas del mismo sexo,pese a que algunos de los mandatarios provinciales que opinan de este modo, son kirchneristas.
Este último caso corresponde, por ejemplo, a los gobernadores K de San Juan, José Luis Gioja; de Mendoza, Celso Jaque, y de Salta, Juan ManuelUrtubey; a quienes se suman los mandatarios del PJ disidente AlbertoRodríguez Saá, de San Luis, y Mario Das Neves, de Chubut. En total, son cinco los gobernadores que ya bajaron el pulgar a la iniciativa.
A favor, en cambio, sólo se pronunciaron tres mandatarios provinciales y, valga laaclaración, ninguno de ellos responde al kirchnerismo -motor de la iniciativa-. Una de las máscuestionadas por dejar asentada su postura a favor fue Fabiana Ríos, del ARIy gobernadora de Tierra del Fuego, al autorizar en su provincia el primer matrimonio homosexual delpaís. “Por encima del Derecho Civil (que prohibe el matrimonio entre personas del mismo sexo)está la Constitución Nacional”, se justificó la mandataria.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri , también fue cuestionado cuando el año pasado decidió no apelar un fallo que permitía el matrimonio civil de unapareja de hombres. “Hay que aprender a vivir en libertad sin vulnerar los derechos de losotros”, dijo por entonces el jefe comunal. El socialista Hermes Binner, gobernador de SantaFe, también se pronunció a favor en enero pasado, cuando se reunió con representantes delmovimiento homosexual de su provincia.
El gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, actualmente cercano al kirchnerismo, también tuvouna postura dudosa. Sin bien afirmó que su postura es favor de la “unión civil”, y nodel matrimonio, señaló que está a favor de que se debata si es conveniente o no de que alcance “el rango de matrimonio”.
El tucumano kirchnerista José Alperovich, en tanto, evitó hacer declaraciones públicas acercade su postura, pese a que fue consultado. Y, si bien su mujer Beatriz Rojkés ya adelantó que votaráa favor de la iniciativa en el Senado, él sólo atinó a hablar de la sorpresa que le provocó lamultitudinaria marcha en contra que hubo en su provincia.







