¿Nos matamos ya, en un rato o en 3 años?

En la paradójica Cumbre sobre Seguridad Nuclear, en Washington, hablan de paz los países más armados del planeta.

24-08-2026 | 11:21

Bellísimo el faisán. Pero no vuela. Genial el hombre. Pero está loco. Mide cuánta lluvia caepero no cuánta lágrima rueda. Mientras rebusca en Zurich el big bang de su Origen, forcejea enWashigton por el Bang Big de su Final. El primate de los comienzos no saltaría en moto el canal deCorinto pero era más serio. No hay semana de 2010 que no haya rodado más brusca que la anterior. Lageopolítica sumó nuevo suspenso de terror. Al Qaeda amenaza con atentar en un campo de fútbol deSudafrica cuando jueguen Estados Unidos e Inglaterra. Van y vienen señales que no cuadran. Medvedevy Obama acordaron rebajar el número de armas con las que podrían matarse. Y de paso, matarnos.Hurgaron en sus respectivas atómicas santabárbaras y cada uno retiró el 30 por ciento del stock.Solo (nos) dejaron 700 rampas de lanzar y 1550 cabezas (?) nucleares cada uno. Lo de ambos fue elcopetín previo a la tahuresca cita que arranca hoy publicitada como Primera Cumbre sobre SeguridadNuclear. Aunque no es muy segura. La palabra "paz" es invitada de honor en una cumbre cuya vozcantante la tienen los poseedores de más átomos bélicos. Por negarse a mostrar lo que esconden ensus cuevas no participarán Irán, Corea del Norte e Israel. Se insiste en remarcar el propósitopacífico de la cumbre cuando de lo que trata es de ver si esperamos un ratito, lo hacemos ya o nosmatamos en tres años.

Con estas y otras cartas tapadas muy poco puede esperar la pobre Gaia de su insólito habitante.Ni el abeto ni el canguro ni siquiera la cucaracha le perturban su azul discurrir en lo celeste.Solo su bestia más exótica se especializa en producir dolor, destrozar la armonía natural y enevaluar con gozo la magnitud de los destrozos "obtenidos" (y de modo especial, los"colaterales").

Madrugó Lula. Previo al inicio del foro plantó bandera: "O hablamos en serio o... No se puedeadmitir que haya países armados hasta los dientes y otros desarmados". Bien que lo sabenpalestinos, afganos y minorías tantas. Hay que estar atentos (y rezar) porque el escenario delmundo está para bollos. Matonea el americano. Prepotea el ruso. Se agranda el israelí. Se desaforael iraní. Amenaza el coreano. Tienen con qué. El equipo del resto del mundo (donde estamos)"calladito y en su casa". Es lo que hay. Guerras de diverso tamaño mantienen cebada a la especieocasionando estragos cada vez mayores de una a otra generación. Alguien, algunos (¿nosotros?) se lapasan tensando la cuerda del destino colectivo.

Todo hace suponer que Hobbes no parará hasta comerse a Rousseau. ¿Por la religión? ¿Por lacultura? ¿Por las drogas? ¿Por el petróleo? ¿Por las armas? ¿Por el dinero? Puntillosos titiriterosocultan el entramado de la respuesta. Una puntita de ella (mitigada) habrá de ser abierta al granpúblico del mundo medio siglo después cuando se despeje alguno de los tantos ominosos secretos.Bien a destiempo. Cuando ya nadie pueda activar su conciencia para impedir se repita tal crimen.Siempre al día y dispuestos a ser felices como se pueda los argentinos que pueden (y algunos que nopueden) corren a munirse de novísimo televisor en cuotas. Los fastos del Bicentenario asoman sinfuerza pero Messi podrá tapar su melancolía. Con la pareja presidencial de viaje y el Congresito enferia, la política local vegeta ante un cartel rojo de Stop. Lo tecno sopla como nunca. Se capta.Se filma. Se graba. Se reenvía. No importa tanto saber qué. Tsunami digital adormila laneurona.

(*) Especial para Perfil.com.

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