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Nuevo escándalo en Cancillería por venta de visas

El embajador argentino en Tailandia acusó a un secretario de la dependencia diplomática a su cargo. El millonario negocio.

05-10-2026 | 17:30

Las denuncias cruzadas por ventas de franquicias, visas, desvíos de fondos gastos exacerbados ymaltratos están de moda en los pasillos del Palacio San Martín. El nuevo escándalo que sacude lacancillería envuelve a dos diplomáticos, tiene como escenario la ciudad de Bangkok y habría un supuesto negocio de más de 100 mil dólares en venta de visas.

El embajador argentino en el Reino de Tailandia, Felipe Frydman, acusó al secretario de la embajada de Bangkok, Javier Cebrelli, de vender una veintena de visas a ciudadanos de nacionalidadchina. En la Cancillería se abrió un sumario para conocer los detalles del caso, pero losinvestigadores descreen de la versión del jefe de la misión argentina en el país del sudesteasiático y la historia se dio vuelta, porque ahora han puesto la lupa sobre Frydman.

El 19 de agosto de 2008, Frydman envió a Buenos Aires la comunicación cablegráfica Nº 10.548/08en la que acusó a Cebrelli de haber otorgado visas de turistas de manera “excesiva” yen forma “indebida” a chinos que estaban “en tránsito”. Según el embajador“la norma para el otorgamiento de visas de turistas para ciudadanos de otros países eraresidencia en este país (Tailandia), entendiéndose que las visas debían solicitarse en el país deorigen”.

Al otro día de la lapidaria denuncia, Frydman firmó una nota interna donde indicaba que“atento a que el Consulado otorgó visas para ciudadanos chinos sin residencia en Tailandia,se instruye no dar curso a ninguna solicitud”. El 24 de agosto el embajador redobló laacusación y envió a la Cancillería el cable 10565/08 en el que acusó a secretario de la Embajada de“ recibir dinero a cambio de recibir visas”.

En uno de los párrafos se lee: “Desde que esta representación suspendiera el otorgamientode visas de turistas a ciudadanos chinos no residentes se han recivido numerosos llamadostelefónicos para realizar averiguaciones sobre dicho trámite, incluyendo el ofrecimiento dedinero”. También se consigna que los chinos habrían ofrecido cinco mil dólares por cada visa.

El 28 de agosto Frydman lanzó una nueva estocada: a través del cable 10579/08 informó sudecisión de separar a Cebrelli de sus funciones en la Sección Consular. Un día después, Frydmanremitió un nuevo cable en el que expresó sus sospechas sobre los posibles “abusos” departe de ciudadanos chinos interesados en obtener visas transitorias para cambiar su statusmigratorio.

El 15 de septiembre, finalmente la Cancillería decidió que el cuestionado funcionario debía volver a la Argentina. Cebrelli goza de lacomodidad de un sillón en la Dirección de América Central, Caribe y México. A través de susabogados, dice que es inocente y acusa a Frydman de montarle una “campaña sucia” en sucontra.

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