La BBC hace lo que puede pero la realidad no ayuda. The Queen y el Papa aparecieron estos díasproducidos por Monty Python. Ella delante, cansina, como volviendo cargada de la feria. El tieso,emburbujado, con zapatitos rojos de charol (que vaya a saber Dios qué diría Jesús) La imagen eshistórica. Fija el estado de la religión y la monarquía en Occidente. Son temas que no dan paramás, y la porfía por zafar, los convierte en goyescos. Al consorte de la reina le derrapan lasneuronas y en pleno banquete va y pregunta a una invitada si sus bragas son lisas o con dibujitos.Y lo de Benedicto es de ¡cielo trágame! Por donde va, cartel (o grito) le exige fumigue lapederastia imperante en su reino de este mundo. El último escándalo de curas belgas deja a Calígulahecho un poroto. Abusaban de niños de dos años (sic). O atienden a San Agustín ("Estáte en lo queestás") o dejan los hábitos y vanse al puerto a comulgar marineros.
Por donde se mire, Occidente hace agua. Solo la adrenalina anestésica del deporte retrasa elcambio de época. Donde sea, la política es un fiasco. Al líder del país de la liberté, egalité,fraternité le dió por tirar gitanos por la ventana. Originario del país de la Razón, a Sarkozy sugen no le prendió. Emperrado (hay foto dando vueltas) se encastilló soberbio y mostrando jetaalzada estilo Berlusconi, que (visto está) a su vez le da por imitar a Mussolini perorando brazoscruzados en la Piazza dell Popolo. Europa está crispada. Resignar el ombligo del mundo provocó quela Vieja Dama Indigna entrase en pánico. La Unión ya no hace la fuerza y se teme que la magnitud dela crisis mundial haga volver a cada nación a su casita. Desde que el Mercado compró el ágora dePlatón nadie sabe bien que pito toca. Acuerdos, plazos y cuotas se hacen trizas en el remolino dela globalización. Los imperios del Sol Poniente se "ponen" y los del Oriente retoman la posta.Japón lo hizo en los 80 pero le duró poco y frenó. Ahora es China la que va por más y toma el timónde una nueva cultura mundial. Mastican hamburguesas de perro. Cantan "Balada para un loco" enmandarín. Su pianista Lang Lang acaricia el Número 1 de Chopin y los polacos lagrimean en éxtasis.Y detrás viene el BRIC y Lanata como su portavoz local. ¿Estados Unidos? Mejor escuchar la banda de"Erase una vez América" de Ennio Morricone. Ni sí ni no. Perdieron Irak pero "no perdieron" Irak.Tras 7 años, no se sabe el total de civiles iraquíes muertos por la tríada Bush/Blair/Aznar. Es unmisterio. Para el Pentágono fueron 106.348 (sic) Para Clarín, "casi medio millón" (¡Ah!). Y para larespetada revista británica The Lancet, "más de 600.000" (¡Oh!) Esto, en el siglo de mayorcomunicación de la especie en toda su historia.
Como consuelo quedan el arte , la ciencia y los anónimos campesinos del mundo. Brota tantamaravilla de la galera genética que ya resulta humano imaginar (en pocos siglos más) se llegue aobtener inmortalidad en cómodas cuotas. A un anuncio glorioso sigue otro. Mientras asombros detodos los colores humean en las probetas de los laboratorios, los templos de todas las religionesno consiguen modernizar sus milagros. No es que fallen sus dioses (de haberlos) sino susmonaguillos (que haylos). Igual impotencia muestra lo social para darse un proyecto común. Fuera ydentro. Aquí jadeamos, vacíos. Solo hay cuerpo. Falta espíritu. Somos un país Frankestein que vaga,clama y busca solitario su destino en Palacio de Tribunales que siempre está de Feria.
(*) Especial para Perfil.com




