Mediante una larga carta, en partes irónica y en partes feroz, el ex secretario de Prensa deIsabel Perón, Osvaldo Papaleo, salió a replicar las acusaciones del hijo de Tato Bores. Como sesabe, Alejandro Borensztein dijo hace unos días quePapaleo censuró en su momento a su padre, famoso por sus ácidos monólogos políticos. AllíPapaleo acusa a Borenztein de ser "funcional a los genocidas", niega haber tenido relación con laTriple A ni con la censura, y señala que el hijo del recordado cómico, junto a Hector Magnetto,"están en el horno".
A continuación reproducimos la carta de Papaleo:
"Arquitecto Alejandro Borensztein:
Sé que es duro ganarse el pan ácimo siendo columnista del Clarín de Magnetto. Además, sergracioso, progresista, quedar bien con un patrón acusado de delitos de lesa humanidad, una patronaeludiendo ADN de hijos apropiados y de paso, catequizar colocándose en una postura ética. Duro losuyo, pero no menos infame.
Esta es la universidad del apriete y rinde Ud, sus exámenes con esmero. Pero conmigo seequivocó. No le va a salir gratis.
Nunca fui alfil de López Rega, ni de nadie. A José López Rega no lo conocí, no lo traté.Jamás crucé con él una palabra. No participé de actos vandálicos que usted describe con esmero ysin empacho.
Los canales en 1974, fueron intervenidos por disposición del Poder Ejecutivo Nacional porquehabían caducado las licencias concedidas en 1960 por la Revolución Libertadora, sin licitación asus amigos de entonces. Bastante tiempo para un regalo mediático. Nadie le puso la pistola en lacabeza a los licenciatarios. Pregúntele entonces a Luis Brandoni, que participó como SecretarioGeneral de la Asociación Argentina de Actores.
Cómo habrá sido de sabia y legal la resolución, que hasta 1990 estuvo vigente y los canalescontinuaron intervenidos. Fui el Director Artístico de Canal 9 y el interventor se llamó JuanCarlos Mareco, un artista y un caballero. Y designamos director del área cinematográfica a OctavioGettino.
Más tarde fui con el mismo cargo a Canal 13, el templo democrático de su padrino Goar Mestre,un cubano de Fulgencio Batista, cuando Cuba era el paraíso de la mafia y la prostitución paradiversión de los americanos. Fidel Castro y el pueblo de Cuba lo expulsaron. Extraño que usted unhombre de izquierda, progresista de Magnetto y Papel Prensa defienda a este viejo carcamán de laCIA que nunca cambió de bando.
Ahí, el director fue el Dr. Vera Barros, un funcionario de la Secretaría de Prensa. Y desdeDiciembre de 1975 fui Secretario de Prensa y Difusión del gobierno constitucional de Isabel Perónhasta que dieron el golpe sus amigos, los que ordenaron la venta bajo tortura de Papel Prensa a sudiario, al de Mitre y al del Comando en Jefe del Ejército.
Estuve preso hasta diciembre de ese año a disposición del Poder Ejecutivo en condiciones muydifíciles. Ahí no estaba usted (era un revolucionario en cierne) como tampoco estaba Magnetto. Lacárcel fue para los que dejamos sin un canal de televisión a un amigo de su familia: Goar Mestre.En abril de 1977 me raptaron y pasé 9 meses en el campo de concentración clandestino de PuestoVasco, dónde fui torturado por ser hermano de Lidia Papaleo de Graiver. Situación esta que meenorgullece pero que revela que usted, en definitiva un hijo de Tato, con su mediocre humor, esfuncional a los genocidas.
Salí del país expulsado por Camps y trabajé con grandes artistas como Atahualpa Yupanqui,Mercedes Sosa, Astor Piazzolla, Ariel Ramirez, José Larralde, Nacha Guevara y siguen las firma...Cuando dirigí el canal que le usurpamos a su padrino, el cubano de los prostíbulos, trabajaron enel mismo, artistas de la talla de David Stivel, Juan Carlos Gené, Carlos Carella, Emilio Alfaro,Víctor Laplace, Aida Bortnik, Alfredo Alcón, Sergio Renán, Ernesto Bianco, Ana María Picchio, OscarMartínez, Marilina Ross, Alberto Migré, y muchos más. Era una etapa violenta, y de pronto las tresAAA.
Ahí acompañé públicamente a los amenazados y no me importó priorizar al burócrata sino alcompañero y al militante. En democracia produje teatro, cine, televisión, dirigí al Teatro NacionalCervantes y acompañé a Antonio Cafiero en la Gobernación de Buenos Aires. Soy uno de los fundadoresde la Renovación Peronista. Todas y cada una de estas afirmaciones puede corroborarlas.
Todos los artistas, que desafortunadamente no están dejaron esposas, hijos, hermanos, amigos.Haga de policía vocacional que seguramente le sale mejor que el humor dominguero. Además supadrino, el cubano de los prostíbulos, le habrá enseñado cómo trabajan los sabuesos de la CIA, conel agravante de que la mayoría de los artistas que le mencioné no pensaban políticamente como yo.
Un detalle: junto al Dr. Alberto Cormillot en 1984 después de visitar al ministro del Interior,el Dr. Antonio Tróccoli, fuimos a recibir a Ezeiza a Norman Briski, un amigo común, que volvía desu exilio y todavía tenía causas judiciales armadas por la dictadura.
Usted, un portador de apellido, para defender a esta mafia comunicacional no debe involucrara su padre que fue un artista querido, respetado y popular, diciendo que Tato Bores volvió a la TVdurante el Proceso. Le aconsejaría que no utilice a lo mejor de su familia, porque está haciendouna aseveración tan grave como gratuita.
Me imagino el dolor y la vergüenza que sentiría Tato por ver a su hijo exponiéndolo paracambiar el escenario del juicio por Papel Prensa. Les dejo a usted y sus compañeros de Clarín unatarea para la casa: encontrar a Osvaldo Papaleo junto a López Lega, mostrar algún documento odocumentito que abone su tesis, una foto o fotito, una nota o notita, un decreto o decretito dondeél me designa a alguna parte y así podrá impedir que su amigo Magnetto tenga otro destino que elPenal de Marcos Paz.
Pero hay otros temas para el humor costumbrista que usted tan mal practica: por ejemplo, lasdeclaraciones de Isidorito Graiver a Tiempo Argentino del 11 de Junio de 2010 diciendo que la ventade Papel Prensa fue un afano y fotografiado con la valijita de dólares que Clarín le entregó acambio de un testimonio esclarecedor. O a Lilita Carrió, la precoz funcionaria judicial delProceso, vociferando que defiende a Clarín.
Me olvidaba hijo de Tato, nos vamos a ver en Tribunales. Quiero ver cómo se ha convertido en unmiserable adulto, el ahijado del cubano de los prostíbulos que la Revolución Cubana expulsó. Ustedjunto a su jefe Magnetto no están a la izquierda ni a la derecha de nadie, están en el horno.
Respetuosamente. Osvaldo Papaleo"









