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Pensando en acumular poder, el kirchnerismo corteja a la izquierda y radicales con leyes estatistas

Aún en su debilidad ante la opinión pública, el kirchnerismo ha demostrado gran capacidad para alinear voluntades en Diputados. Vea lo que viene.

23-08-2026 | 17:13

Tal como ocurrió con la incautación de los ahorros previsionales o con la estatización deAerolíneas Argentinas (o en menor medida con la Ley de Medios), la concepción dirigista de laeconomía argentina que acompañan amplias mayorías del Congreso a instancias de los ciudadanos quelas han votado, volvería a triunfar de cabo a rabo si el kirchnerismo presenta, antes o después del10 de diciembre, una nueva Ley de Entidades Financieras.

En estos días, cuando mucho se habla sobre proyectos de Ley económicos y financieros, bien valeseparar la paja del trigo para clarificar desde el análisis la toma de decisiones. Por estas horas,en el Congreso existe un paquete de leyes económicas con media sanción de la Cámara de Diputados(Presupuesto, prórroga de impuestos nacionales y flexibilización de la Responsabilidad Fiscal) yhay otros tres más del área financiera, pero en expectativa, algunos de los cuáles han puesto elsemáforo de los mercados en amarillo titilante.

Como primera conclusión política, hay que señalar que aún en su debilidad ante la opiniónpública, el kirchnerismo ha demostrado una alta capacidad de alineamiento de voluntades en laCámara de Diputados, ya que ha obtenido todas las leyes económicas por holgadas mayorías y casi sin"tocar una sola coma" y se estima que el Senado -aunque algunas provincias puedan aprovechar paraconseguir algo extra- le dará trámite expreso. Por otro lado, entre las iniciativas que tienenposibilidad de ocurrencia hay una de extrema sensibilidad y muy operada en su interés por algunossectores políticos. Se trata de una nueva Ley de Entidades Financieras que regularía como unservicio público la actividad de los bancos en la Argentina, proyecto que bien podría llegar alCongreso a instancias del Ejecutivo, aunque no se sabe si antes o después del recambio legislativo.Si fuere después, ésta podría ser la primera iniciativa que presente el diputado bonaerense NéstorKirchner.

El cuerpo legal en vigencia tiene un estigma que el Gobierno no dejará pasar por alto, si sedecide a avanzar al respecto: la norma viene, como la Ley de Radiodifusión o el Código Aduanero queautoriza las retenciones, desde los tiempos de la dictadura y asociarla a José Alfredo Martínez deHoz dará mucho rédito.

Una eventual nueva Ley dispondría, tal como ocurría en 1974, que los bancos sean meras cajas quereciban los depósitos por cuenta y orden del BCRA, para permitirle a éste el redireccionamiento delcrédito y la posibilidad de instaurar tasas reguladas.
Todos estos aditivos serían música para los oídos de los diputados de la izquierda,socialistas incluidos, lo que le permitiría al oficialismo una victoria más de fortalecimientopolítico. Pero la frutilla del postre para el kirchnerismo estaría en la posibilidad de que muchosmiembros del peronismo disidente o aún de los radicales y el ARI, quienes adscriben nítidamente aesquemas dirigistas, se sumen a la aprobación. Paradójicamente, una ley así hoy tiene mucha másresistencia en algunos despachos oficiales, donde no se quiere avanzar por nada del mundo en esalínea, que en el Congreso. Fuentes del área económica aseguraron a DyN que nadie ha escrito aúnoficialmente ni una línea al respecto y que todo lo que hay son proyectos de terceros ampliamentepromocionados. Ocurre que como el ministro de Economía, Amado Boudou y el titular del BancoCentral, Martín Redrado han puesto la cara por el país ante los organismos internacionales paratratar de avanzar en la necesaria reinserción financiera de la Argentina en el mundo, no seconsidera en esas dependencias que sea oportuno irritar al FMI ni a los mercados con una ley de esecalibre.
Después, como segundo proyecto, quizás más cercano en el tiempo, está la posibilidad deimponer un impuesto a las

ransacciones financieras (plazos fijos, acciones y bonos), con asignación específica de fondosdestinado a un subsidio universal para la niñez, que también piden la izquierda y Elisa Carrió.

Sobre este punto, autoridades de la AFIP ya han explicado que el costo de trabar el mercadosería muy alto para la recaudación que se pudiere lograr, pero las necesidades de fortalecimientopolítico estarían también por encima de las otras cuestiones.
Por último, está a punto de ingresar al Congreso la derogación de la llamada "ley cerrojo",por la cual el gobierno de Néstor Kirchner pidió en su momento que el país se atara las manos parano reabrir el canje de deuda, en condiciones más beneficiosas que el arreglo que se propició a lahora de salir del default.

De este proyecto sólo queda como duda saber si se derogará la Ley anterior o si ahora Ejecutivopropiciará una nueva autorización, bajo condiciones favorables.

Recostándose hacia la izquierda, el kirchnerismo avanza como una topadora y no hay quienes quese permitan rebatir esas ideas desde lo ideológico, ya que en la Argentina, pese a lo que digaAníbal Fernández sobre el predominio de las visiones que, según su verdad relativa, "no reflejan larealidad" y ahogan al Gobierno, ser "de derechas" tiene mala prensa y no hay quien se anime aconfrontar al respecto.

(*) Agencia DYN

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