Sólo aparecen en las noticias y en la agenda pública cuando cortan las calles y no permiten elpaso de los automóviles. Pero los movimientos sociales que suelen interrumpir el tránsito conpiquetes, son mucho más que eso. Asistencia escolar, comedores y cooperativas de trabajo sonalgunas de las tantas actividades que estas agrupaciones realizan todos los días. Los piquetes, dicen, son sólo una metodología de lucha.
Hasta hace 48 horas estaban borrados de la agenda K. Como concuerdan muchos deellos "nos juntamos durante meses y no nos daban pelota, hasta que les cortamos la (Avenida) 9 deJulio". Y a las pruebas se remiten. Desde septiembre reclaman que los compañeros de susagrupaciones puedan acceder al plan Argentina Trabaja que lanzó el Gobierno, que promete 100 milpuestos de trabajo. Como suele hacer el kirchnerismo, estos trabajos se reparten vía intendentes ypunteros políticos. En la teoría, aseguran que cualquier desocupado puede entrar a trabajar en esascooperativas. En los hechos, estas personas deben apoyar ciegamente al kirchnerismo si quierenparticipar. Por eso, las agrupaciones sociales no K pusieron el grito en el cielo y cortaron laprincipal avenida del país durante 31 horas.
Sus historias. Susana Paz tiene 57 años y es la líder del Movimiento Territorial deLiberación (MTR) Santucho. Fue militante del Partido Comunista y su marido permanece desaparecidodesde 1978 cuando fue secuestrado por los militares. Actualmente el movimiento tiene cinco mil integrantes y están en Buenos Aires, Chaco, Santiago del Estero, SantaFe y Tucumán.
"Tenemos comedores, centros de recuperación para chicos adictos, trabajamos con mujeresgolpeadas y damos comida en comederos", explicó en diálogo con Perfil.com. Además "tenemos talleres de cuero, panadería, fábrica de alpargatas y algunasgranjas".
"Nosotros no pedimos los planes, sino que podamos entrar para trabajar. No puede ser que porno tener afinidad con el Gobierno no nos dejen participar de un plan que ellos dicen es paratodos", finalizó Susana.
Carlos Bértola tiene 35 años y lidera la Coordinadora de Trabajadores Desocupados (CTD)Aníbal Verón. Actualmente son casi cinco mil afiliados y tienen presencia en 12 provincias. Su labor se basa, principalmente, en trabajoscomunitarios, huertas y apoyo escolar.
Sobre este reclamo en particular, explicó que "nos llamaron de Desarrollo Social para decir que no íbamos a entrar en el plan. Esto se había frenado por internas políticas porquelos punteros no nos dejan trabajar". Bértola sabe que el piquete molesta a ampliossectores de la sociedad pero "tenemos que llegar a esto para que nos escuchen. El método del piquete daresultado, porque antes fuimos a hablar y no nos dieron bola. Estuvimos un mes sin que nos denpelota".
Cuando María Rosa Pérez, de 38, quedó en la calle con sus hijos, entendió que no debía bajarlos brazos. Comenzó a militar en el Movimiento Teresa Rodríguez y ahora es la líder de Movimientode Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón Nueva Fuerza. En la agrupación son más de seis mil personas con fuerte presencia en la zona sur de Buenos Aires que ayudan en cooperativas de trabajo. "Queremos entrar en el Plan Trabajar para trabajar. No queremos subsidios, perolos manejos de los planes se dan a través de municipios que nos dejan afuera, se acomodan entreellos".
Sobre la metodología del piquete, María Rosa entiende que "molestamos a los trabajadores quequieren circular, pero deben saber que también somos parte de la sociedad y es la única manera que tenemos de que nosescuchen".
Prioridades. "No le interesamos a nadie porque somos la clase pobre". Así comienza laconversación con este portal Alicia Gutiérrez, líder del Movimiento Unidad y Lucha. La agrupaciónnació en 1998 y hoy son 1200 personas que trabajan en conjunto.
"Reclamamos que los planes se utilicen para los desocupados sin distinción de partidos", sequejó Alicia y explicó el porqué del corte en Avenida 9 de Julio: "Hicimos cortes en el puentePueyrredón y nos atendieron. Un mes después, nos dejan afuera e intentamos llegar a un acuerdo. El corte es lo que ven todos, pero es la última instancia de lucha".
(*) Redactor de Perfil.com.




