Política

Planeta Moyano

Si alguien cree que en el mundo político y sindical es evitable hablar de Hugo Moyano estos días, que levante la mano y lo diga, porque el dirigente camionero y jefe de la CGT continúa siendo una de las figuras excluyentes en ese amplio ámbito, para alegría de sus compañeros de ruta y acólitos y para malestar de sus detractores y enemigos.

13-10-2026 | 18:49

Si alguien cree que en el mundo político y sindical es evitable hablar de Hugo Moyano estosdías, que levante la mano y lo diga, porque el dirigente camionero y jefe de la CGT continúa siendouna de las figuras excluyentes en ese amplio ámbito, para alegría de sus compañeros de ruta yacólitos y para malestar de sus detractores y enemigos.

Tanto por méritos propios como por los que consigue por acción y omisión de sus socios másdilectos y también de sus rivales, Moyano sigue siendo el planeta alrededor del cual muchos de losdemás tienen el rol de simples satélites.

Con Néstor Kirchner como fogonero, Moyano parece haber adquirido en esta nueva instancia unavirtual carta libre para moverse en el PJ bonaerense, pero él sabe que su presencia allí obedecetambién a la estrategia del ex Presidente de ponerle coto a otros referentes del justicialismoprovincial, como el gobernador Daniel Scioli y los intendentes del conurbano, muchos de los cualesmiran de reojo al líder gremial.

Claro que, a propósito de la alusión a esos dirigentes, la historia tiene sus bemoles y unode los alfiles que Kirchner quiere tener a raya podría también ser una solución en otro lugar quele genera preocupación. Ello ocurriría si prospera una idea todavía embrionaria de trasladar aScioli a la Capital Federal para que compita el año que viene en el distrito porteño, donde podríamedir mejor que uno de los referentes mejor posicionados del kirchnerismo, como es el senadorDaniel Filmus.

Así quedaría planteado otro escenario en la provincia, donde indudablemente se podría despejarel camino para Moyano candidato a gobernador, algo que suena innegablemente más razonable que unacandidatura presidencial del camionero en estos tiempos.
El poder territorial y de fuego de Moyano, con, por supuesto, todos los recursos económicosdisponibles para una campaña de tal envergadura, podrían derivar en una fuerte llama de esperanzapara el kirchnerismo ante lo que ya es un hecho, como la postulación para la primera magistraturaprovincial de uno de los principales caciques del antikirchnerismo, como Francisco De Narváez.
Esa es una alternativa con bases lógicas, salvo, desde ya, que aparezcan otras fórmulasdiseñadas por los principales alquimistas oficialistas, como dejar las cosas como hasta ahora -osea que Scioli siga en la provincia, siempre y cuando no se "retobe" y acceda a acatar todos losdeseos y órdenes de Kirchner- y no dejar más margen para Moyano, para evitar un posible crecimientodel mandamás cegetistas que se torne incontrolable.

También hay que tener en cuenta a las figuras que, sin despegarse totalmente del kirchnerismo,tratan de diseñar un derrotero todo lo autónomo que se pueda y también aspiran a tener su turno enla provincial, como el intendente de Tigre, Sergio Massa.
Allí entonces pueden tornarse inevitables los cortocircuitos en el distrito fundamental parael kirchnerismo, tanto por el territorio en sí como por la carrada de votos que aporta a lacandidatura presidencial. Pero especulaciones al margen, lo concreto es que, con lo que tiene hastaahora, a Moyano se le presenta un panorama que le permite seguir avanzando.

Desde ya que, solamente usufructuando el cargo político al que ha accedido, va a imponer hombresde su riñón para las listas de candidatos de 2011 y presionará incluso para colocar funcionarios,costumbre que no le es ajena. Si hasta aludió a sus propias aspiraciones o lo que considera underecho político que le asiste, al hablar de "la hora de los trabajadores".

La misma pretensión sostendrá seguramente el 15 de octubre, cuando realice su previsto acto enel estadio Monumental de River Plate, donde habrá asistencia gremial y política y sin dudas losaparatos colmarán las instalaciones de activistas, militantes y afiliados a los diversossindicatos.

La mayor parte del rédito de esa concentración sin dudas la embolsará Moyano, que hasta seencargó en persona de conseguir el estadio para el mitin del mes más simbólico del peronismo, comopara demostrar que es uno de los pocos que maneja las cartas más altas en el truco políticoargentino. Eso sí, quedan muchas cuestiones por delante, más allá de estos logros que no dejan deser coyunturales. Moyano, se ha dicho, crece por envión propio, por acción de aquellos a los queles favorece ese crecimiento y por falencias de quienes no encuentran fórmulas para acotarlo, perotambién a expensas de muchos otros y con situaciones indeseadas y con riesgos para el presente y elfuturo.

De eso se tratan, por ejemplo, las medidas sindicales impulsadas por Moyano y sus herederos-sobre todo su hijo Pablo- que se traducen en bloqueos a empresas. Porque ese también es unelemento que tienen en cuenta quienes pueden invertir en el país y, entre sus requisitos, esperanjustamente que las reivindicaciones laborales no se traduzcan en interferencias de ese tipo.
Lo que ocurre en ese sentido también tiene que ver -y por supuesto lo afecta- con el marcode las garantías -entre ellas la seguridad jurídica- que precisamente quieren tener quienes podríanaportar grandes dosis de capital a la economía argentina.

Pero ello por ahora no parece significar un obstáculo ni un alerta para los planes delsindicalista que se siente émulo del legendario Jimmy Hoffa, el otrora líder de los camioneros deEstados Unidos, y que no oculta sus deseos de ser la encarnación local de Luis Inazio Da Silva, elmundialmente conocido Lula.

Claro que Lula dio sobradas muestras de haber cumplido cronológica y políticamente con su etapade fervor sindical combativo y, sin renegar de su pasado ni de sus orígenes, hizo un cursoacelerado para obtener la categoría de estadista y volvió a ubicar a su país en la elite de lasnaciones líderes a nivel mundial.

Aunque Lula es el indiscutido eje de la actual era de su pueblo (donde, por ejemplo, en medio dehistóricas carencias cuasi estructurales logró reinsertar a millones de personas en el sistema), haconsolidado lo que ya podría llamarse el "Planeta Brasil". A diferencia de lo que pasa aquí, dondelo individual y lo sectorial sigue pesando más que lo colectivo. Como ocurre, por ejemplo, con el"Planeta Moyano".

* Agencia DYN

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