El último deseo del ex presidente Raúl Alfonsín antes de morir fue uno solo: "Quiero ver alpartido unido", le suspiró a los dirigentes que pasaron a darle el último adiós en su casa de Av.Santa Fe al 1600. Hoy, a un año de su paso a la eternidad, la respuesta a ese último pedido siguesiendo incierta. Lo único concreto es que la UCR sueña con ser gobierno en 2011 y tres apellidosaparecen como presidenciables: el vicepresidente Julio Cobos, que no podrá regresar al partido hasta que no renuncie; el actualdiputado Ricardo Alfonsín, cuya imagen crece en las encuestas; y el actual titular delradicalismo, Ernesto Sanz.
Cobos, el príncipe democrático. Más allá de que lo niegue públicamente, en privadoJulio Cobos "se muere por ser Presidente". Así lo confiesan sus colaboradores de mayor confianza.Para ellos, es un problema que a un poco más año de las elecciones haya varios candidatos.Consideran que el radicalismo está "en el punto de cruce" del famoso teorema de Baglini, donde lachance de ser gobierno está ahí, pero dicen que el presidente puede ser uno solo: Cobos. "Ernesto,Ricardito y el Negro serían excelentes gobernadores", grafican en referencia a Sanz (en Mendoza),Alfonsín (en Buenos Aires), y Morales (en Jujuy).
A la hora de utilizar una metáfora para definir el rol de Cobos, en su entorno señalan un libro.El ascenso del príncipe democrático, del politólogo italiano Sergio Fabbrini, es la obrasobre la que el cobismo se apoya para hacerle entender a los radicales de todo el país que visitanla Capital que el vicepresidente "es y debe" ser el candidato. "El príncipe es el único punto deentrada a la sociedad, no los partidos", argumentan. En ese sentido, una interna abierta podríaerosionar y hasta hacer fracasar el proyecto del "príncipe democrático". Es un riesgo que buscanevitarse. ¿Podría haber una interna cerrada antes de las que fija la Reforma Política? La ley no loprohibe.
El último viernes hubo un cónclave de radicales (cobistas incluidos) para apurar el proyectopresidencial de Cobos. Le dijeron que era hora de comenzar a aceptar las invitaciones para recorrerel país y abrazar correligionarios. El plan B, en caso de que la imagen de Cobos decaiga, es Sanz,dejaron trascender voceros de la reunión al diario Clarín.
En el nombre del padre. Ricardo Alfonsín no imaginaba hace un año que su nombrefuera a opacar la ambición presidencial de Cobos. Pero así ocurrió. El hijo de ex presidente es hoyel hombre que más crece en las encuestas de imagen positiva, con un 42,3% de calificaciones buenas,según un sondeo de 1600 casos realizado por Managment & Fit. Un dato que ilusiona alalfonsinismo: las encuestas espontáneas lo ubican a pocos puntos del vicepresidente. "Y eso queRicardito no está en campaña", advierten en su entorno.
El 6 de junio Alfonsín tendrá su prueba de fuego. Ese día hay internas por el control delradicalismo bonaerense en una elección que lo enfrentará con la vieja guardia, liderada por loscaciques territoriales Leopoldo Moreau y Federico Storani. Cobos no lleva candidatos, pero suscontactos con Freddy y El Marciano son vox populi. "Una vez que resolvamos la interna provincial,podemos hablar de 2011", se sinceran cerca de Ricardito.
No obstante, la agenda del diputado del Acuerdo Cívico y Social está repleta de compromisos entodo el país. Alfonsín no le rehuye a las internas, según desliza en la modesta comodidad de sudespacho del primer piso del Congreso, donde muestra las encuestas que lo favorecen. Sabe quellegado el momento, si "los muchachos y amigos" -como llama a sus adherentes- lo reclaman, deberácompetir contra Cobos, pero confía en que será para bien del partido, que saldrá fortalecido. Habráque ver. Cerca cuyo insisten en la necesidad de construir desde ya una base electoral, por siacaso.
Sanz ni lo piensa. El titular de la UCR, Ernesto Sanz, es el tercer nombre conposibilidades que aparece en las encuestas. En su despacho niegan que quiera competir. "No quiereser presidente, ni gobernador", esgrimió un hombre que lo sigue a sol y sombra. Lo concreto es queel mendocino pugna por mantener la unidad del partido, como deseó Raúl Alfonsín. "La UCR estáunida, Ernesto es el presidente de la unidad, en 2007 tuvimos que ir a buscar un candidato apresidente afuera del partido, ahora hay varios", analiza la fuente, que ve en ello unafortaleza.
"El año para hablar de candidatos es el 2011", repite Sanz, cuyo objetivo político hoy esdevolverle organicidad al partido, normalizar los distritos intervenidos y ser una suerte de puntode equilibrio entre el cobismo y el alfonsinismo, las dos grandes fuerzas que hoy se disputan lacandidatura presidencial, fortaleciendo para algunos -poniendo en jaque para otros- esa unidadpartidario que deseó Raúl Alfonsín hace ya un año.
(*) de la redacción de Perfil.com








