Los que se oponen, hablan de “clientelismo académico”. Quienes están a favor, dicenque no se puede “negar la posibilidad de que más gente pueda acceder a más educación”.Lo cierto es que en las últimas dos semanas, la Cámara de Diputados aprobó diez proyectos de ley que crean universidades nacionales. Lo llamativo es que siete de ellas son en el Conurbano bonaerense.
En las últimas dos sesiones, los diputados convirtieron en ley, con el respaldo del Frente parala Victoria y el rechazo de los principales bloques de la oposición, la creación de centros deeducación superior en Merlo, Avellaneda y Villa Mercedes (San Luis). Además, le dieron mediasanción a los proyectos en Jose C. Paz, Almirante Brown, Florencio Varela, San Isidro y la AgrariaNacional (lo presentó un santafesino, cercano a Agustín Rossi). La de Tierra del Fuego, que ya esley, es la única que fue respaldada por la oposición.
En el ambiente político se sabe que las casas de altos estudios son lugares de interés para los dirigentes: muchoscargos para distribuir, una caja presupuestaria más y la posibilidad de conformar una estructurapolítica fuerte. La diputada de la Coalición Cívica, Griselda Baldata, le aseguró a PERFIL que“en algunos municipios, la estructura de una universidad te puede definir una elección,significan aparato y caja”.“Más que una verdadera vocación por la educación, nosotrosvemos en el oficialismo una necesidad de responder a cuestiones de clientelismo académico”,agregó.







