La repercusión de la nota de Perfil fue una sorpresa, no pensé que iba a tener tanto impacto en todos los medios inclusoen Internet", reconoce en su casa Roberto Cruz Cruz, el enfermero cubano refugiado en Argentinacuya historia de vida fue publicada en exclusiva por el diario Perfil el pasado domingo. Después devarios días de hablar con radios, ir a canales de TV y ser entrevistado, Cruz Cruz repiteque "es sorprendente el impacto que ha tenido, no solo aquí sino a nivel internacional".
-¿No se esperaba todo esto?
-Pensé que solamente iba a llegar a Perfil, es decir, esperé la edición de Perfil casi sindormir ese día y no pensé que iba a trascender hasta donde ha llegado y todavía todo lo que falta.Creo que hay una sed muy marcada, tanto en el pueblo argentino como en latinoamericano y en otros países del mundo porque sese conozca la verdad y el sufrimiento del pueblo cubano.
-¿Su caso se conoció en Cuba?
- Exactamente las repercusiones que ha tenido en la isla no sé. Si conozco que fueemitida una entrevista que me realizaron en radio Martí, que se escuchaen Cuba muchísimo. Radio Martí a pesar de todolo que se le ha criticado en Cuba, ha sido quien ha llevado la noticia fresca al pueblo.
-¿Cómo fue ése momento en el que decidiste no volver a tu país?
-Yo cumplí mi compromiso con el foro latinoamericano de VIH SIDA de presentar mi estrategiade intervención, después me fue prohibido participar en la clausura, y me escapé del hotel dondeestaba. Por consejo de personas argentinas que había conocido en el evento, me remití al Comité deElegibilidad de Refugiados y presenté mi solicitud.
-¿Cuál fue su reacción al recibir el status de refugiado?
-Lloré mucho. Estuve un año y 9 meses esperando una respuesta, fue una situación muy difícilporque ni eres ciudadano ni extranjero, ni eres nadie. Eres una persona que tienes un papel quedice que eres residente por tres meses y se prorroga otros tres meses y así sucesivamente.
-¿Por qué no volvió a Cuba?
-Decidí quedarme porque mi vida había perdido sentido en Cuba. Ya todo era monótono, habíatenido el éxito con el poder culminar con esa política de violación de los Derechos Humanos de laspersonas infectadas con VIH Sida, no encontrabaposibilidades de desarrollo, encerrado en una cápsula que no puedas saber nada del resto del mundoa menos que Fidel quiera. Por eso decidí que era mejor, aunquefuera a morir fuera de Cuba, morir con dignidadcomo un ser humano. Eso no iba a pasar en mi patria mientras el dictador esté allá.
-¿Cree que su historia puede motivar a otros en su misma situación?
-Pienso que mi caso no solamente va a servir a los cubanos sino a los gobierno de los paísesdonde los cubanos están peticionando refugio. Larepercusión y esta exposición que tengo es algo que hago por mi pueblo, para que los gobierno de AméricaLatina y los cubanos entiendan que somos víctimas de persecuciones, de vivir con el terror dehablar contra Fidel Castro.
-¿Cómo tomaron esta noticia sus padres que viven en Cuba?
-Mi madre no tuvo problemas, para mi padre fue muy fuerte. Cuando le informé que noregresaba, me cortó la comunicación. Después él quería hablar conmigo y yo le di tiempo para quepensara. Más que la convicción política que pueda tener él, creo que el dolor de perder a su hijomayor lo hizo reaccionar así. Pordesgracia, pienso que no voy a volver a ver a mi padre.
-¿Qué opina del caso de Hilda Molina?
-Hilda Molina no debevenir a la Argentina a ver a su familia, tiene que venir a la Argentina porque es un ser humano ytiene el derecho de venir a vivir a la Argentina con su familia. Haya pasado lo que haya pasado,tenga los antecedentes que tenga; ella tiene el derecho de venir aquí y vivir por el resto de susdías al lado de sus hijos, nietos y su madre. Ella está siendo atropellada por la dictadura de Fidel Castro. Fidel Castro estáintentando desaparecerla.
(*) Redactor de Perfil.com








