La pelea política – y acaso sanitaria – que envuelve a Salta hace más de un mes parece haber empezado a resolverse. Es que hace más un mes un grupo de intendentes viene solicitándole al gobernador local, Gustavo Sáenz, que admita la presencia de circulación comunitaria en la provincia ante el aumento ostensible de casos.
En ese marco, finalmente en Salta comenzaron a darse las restricciones producto de este aumento de infectados. Una de las medidas que se tomó es que no se podrá circular entre las 00 y las 06 horas.
El dato se confirmó ayer cuando el gobierno provincial confirmó, luego de una reunión del Comité Operativo de Emergencia (COE), limitar la circulación de personas y suspender el turismo interno hasta el próximo 30 de agosto.
“Venimos avanzando en diálogo con muchos intendentes respecto a la necesidad de limitar el turismo interno por un tiempo”, dijo el ministro de Gobierno, Trabajo, Derechos Humanos y Justicia de la provincia de Salta, Ricardo Villada, quien además confirmó el avance del COVID-19.
La OMS puso una fecha estimativa para el fin de la pandemia del coronavirus
Por su parte, el intendente de Tartagal, Mario Mimesi, fue uno de los que planteó el tema hace más de un mes atrás y el gobernador Sáenz no prestó atención. Su municipio es uno de los más castigados por la pandemia y tuvo que volver a fase 1 tras la intervención del presidente de la Nación, Alberto Fernández.
“Es una pena que el Gobernador haya estirado tanto la toma de medidas. Nos ha demostrado muy poca previsibilidad ante la crisis”, destacó otro de los intendentes de peso de la provincia en diálogo con PERFIL. Y agregó: “las decisiones del gobierno provincial llegan tarde y ante un escenario de crecimiento de casos”.









