•tras volver de Italia

Scioli intenta hacer equilibrio entre sus intendentes y Néstor Kirchner

Busca frenar la vendetta del ex Presidente y que los barones acompañen hasta 2011. Además, debe hacerse cargo del PJ y quiere relanzar su gestión.

23-08-2026 | 03:35

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, tiene no una, sino varias tareas complicadas: además degestionar la provincia, donde busca relanzar su gabinete, debe hacerse cargo de las internas delPartido Justicialista, y conciliar a los intendentes del conurbano con un Néstor Kirchner que está seguro de haber sido traicionado en las últimas elecciones legislativas.

Scioli retornó ayer al país -después de pasar una semana en Italia para hacerse chequeosmédicos- y se reunió con el jefe de Gabinete bonaerense Alberto Pérez. El gobernador prepara un relanzamiento de su gestión: hasta ahora, el único cambioconfirmado es la llegada de Baldomero "Cacho" Álvarez, intendente de Avellaneda, al Ministerio deDesarrollo Social.

Pero el motonauta también quiere lanzar una nueva etapa en el Ministerio de Seguridad, aunqueno desplazaría a Carlos Stornelli, según informó el diario El Día de La Plata. Además, podría llegar otro intendente del conurbano a un área clave, como el Ministerio deInfraestructura: se especula con los jefes comunales de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y de Merlo,Raúl Othacehé.

Control de daños. Néstor Kirchner está convencido de que varios intendentes delconurbano lo traicionaron en la elección con el corte de boleta. Algunos de los intendentes creenque el ciclo del ex Presidente, en especial al frente del PJ, ya terminó. Scioli debe hacerequilibrio entre ambos para garantizar llegar en el mejor estado posible a 2011.

La venganza de Kirchner comenzó con la expulsión de Sergio Massa de la jefatura de Gabinete y la designación de Julio Alakcomo Ministro de Seguridad. Alak es el ex intendente de La Plata y rival del actual, Pablo Bruera.Tanto allí como en Tigre, el oficialismo obtuvo muchos menos votos para diputados nacionales que paraconcejales.

El ex Presidente podría usar las asignaciones de las partidas de asistencia social einfraestructura (la muy vital obra pública) para castigar a quienes considera traidores. Los jefes comunales saben que sin esedinero se complicarán sus reelecciones dentro de dos años.

La tarea de Scioli, según publica eldiario Clarín, es caminar la provincia para conciliar y ponerse como garante entre las dospartes para que no se frene la obra pública.

Otro que está hablando con los intendentes, afirma Clarín, es Eduardo Duhalde, quien busca recuperar su poder dentro del PJ en el territorio que le esmás familiar. Todos buscan que el peronismo llegue fortalecido a 2011, sea quien sea el candidato.

Incluso los gobernadores, que antes cuestionaban a Scioli, ahora aceptan su conducción delpartido. Jorge Capitanich, mandatario de Chaco, dijo que respeta lainvestidura del bonaerense y que los gobernadores actuarán "orgánicamente".

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