El gremialismo del campo comenzó a demostrar que cambió la lectura política de lo que sucede enel país para equilibrar la balanza. Después de casi 20 meses de confrontaciones, el campo ahora vapor el largo plazo, por lo menos hasta el 10 de diciembre, momento a partir del cual podría darseel caso de llegar a un quórum propio, si la oposición amalgama fuerzas, una tarea que no parecedemasiado sencilla pero tampoco imposible.
La gente del campo, desde la dirigencia, tiene claro que la estrategia de la protesta en lasrutas sólo arroja resultados de corto plazo y no siempre efectivos. Ellos apuestan al largo plazo ya un cambio de criterio en los reclamos, sosteniéndose en las instituciones que, para entonces,mostrarán un cambio sustancial en el ámbito parlamentario.
Alineados en el gremialismo ruralista y enviando señales de unidad monolítica, la Mesa deEnlace también juega fuerte por otra tribuna de expresión que tendrán hasta fin de año: lasexposiciones agropecuarias que se desarrollarán en todo el ámbito nacional, que ya comenzaron y setransformarán en el principal foro de opinión para los chacareros del país. La nueva estrategia, ala que por el momento sólo se oponen algunos productores autoconvocados y gremialistas de segunda otercera línea, ya comenzó a tomar el pulso sectorial a través del tono y contenido de los discursosque se pronunciarán en esa nueva tribuna semanal.
Todos los fines de semana habrá una muestra agropecuaria en algún lugar del país y en el caso dela Rural, por ejemplo, Hugo Luis Biolcati volverá al palco central el próximo domingo, en la Expode Corrientes. Será su primer discurso luego de la inauguración de Palermo'09. El gesto de unidadde la Mesa también está mostrando un 'cable a tierra' generalizado, más allá de las diferenciasideológicas de cada una de las entidades: explicarle a los productores que la cosa ya no pasa porpermanecer a la vera de las rutas, por dos razones esenciales. Hoy no cuentan con el respaldomediático y social que tuvieron el año pasado, por una parte y por la otra, el chacarero'sobrevive' como puede a la feroz descapitalización que soporta.
Entre gesto y nueva estrategia, en tanto, el país sigue perdiendo posibilidades. Los tiempos delcampo productivamente se agotan y ya se avizora una nueva campaña agrícola que, exceptuando elcultivo de soja, será nuevamente magra. Y hacia allí irán. Claro que ya comenzaron a cuestionar lafalta de políticas de Estado para con el campo, en otra tribuna: los congresos sectoriales, como elque AAPRESID realizó esta semana en Rosario, que permitió despacharse a gusto sobre el advenimientode la 'sojización', espacio criticado por el Gobierno que, al final de cuentas, empujó al hombredel campo hacia el cultivo menos costoso del abanico agrícola, con el cual, medianamente,recuperará algo de rentabilidad para mantenerse en el interior del país.
La dirigencia del campo, en tanto, ya está trabajando en el diseño de estrategias de conducción,conciliadoras y de largo plazo y ratifican la 'falta de sentido' que representaría regresar a lasmovilizaciones o los paros, cuando se cuenta con esas fenomenales herramientas, o tribunassemanales que permitirán al productor libertad absoluta de expresión: las exposiciones rurales ylos congresos que se vienen, organizados por las cadenas productivas, con eje en los granos y laproducción cárnica bovina.
La movida sectorial se orienta al largo plazo, para llevar orgánicamente al Congreso losreclamos del agro, cuando la nueva composición de las Cámaras pierda la hegemonía oficialista,mientras confían en sumar la cordura productiva y comercial de los mismísimos chacareros, para quela pirámide dirigencial no se torne endeble y frágil antes de que el debate desembarque seriamenteen el ámbito parlamentario.
(*) Agencia DYN




