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Tras las estatizaciones de Chávez, la visita de Néstor K a la papelera de Moreno es todo un mensaje

¿Por qué Néstor Kirchner ha decidido mostrarse en campaña, con medio gabinete nacional a su lado, en una fábrica que ha pasado a ser de administración estatal, a partir de fondos aportados por los jubilados de la ANSeS, que maneja el ultraestatista Guillermo Moreno?

29-09-2026 | 07:41

Por qué Néstor Kirchner ha decidido mostrarse en campaña, con medio gabinete nacional a sulado, en una fábrica que ha pasado a ser de administración estatal, a partir de fondos aportadospor los jubilados de la ANSeS, que maneja el ultraestatista Guillermo Moreno? ¿Simple casualidad orespuesta por elevación a las presiones empresarias por el manotazo chavista a tres empresas delgrupo Techint? En este contexto, su apelación a "defender el modelo" en medio de tropa propia,¿podría considerarse ingenua?

En general, en la política no hay casualidades y en el universo de lealtades y enemigosentre los que suele surfear el ex presidente tampoco. Ni mucho menos cuando todo el espectroempresario de industriales, comerciantes y banqueros, más las organizaciones que nuclean a lospopes de los negocios y las que le brindan sustento ideológico han salido en tropel a mojarle laoreja al ex presidente, después de muchos años de disciplinada sumisión.

En Olivos creen que, con la excusa de pedir acción gubernamental a raíz del caso Techint enVenezuela, los llamativamente parecidos comunicados empresarios del viernes pasado quisierondecirle al kirchnerismo que "algo así, no va a pasar en la Argentina", una forma de marcarle lacancha a partir del 29 de junio y mostrarle su eventual debilidad.

Los empresarios temen que si Kirchner gana, aunque sea por un voto, su populismo se desborde enmanifestaciones de permanente ofensiva estatista, más allá de todos los avances que ya ha hecho elEstado con desembarcos en las empresas en las que tiene participación accionaria. Y temen tambiénque, si pierde, su modo de retomar protagonismo sea a partir de una ofensiva similar, aunque con elpropósito de negociar una vez más con el establishment.

En esta línea, tampoco parece improvisada la frase de Kirchner sobre las imposibilidades quehabía durante el año 2001, cuando él no estaba, para salvar a la empresa. Por defecto, el "ojo queahora sí podemos hacerlo" no deja de ser un mensaje de retribución de atenciones destinado a todosaquellos que creen que el nucleo duro del kirchnerismo está a punto de la rendición. La PapeleraMassuh, que ahora tomó el nombre de Papelera Quilmes y que emplea a 600 obreros, debe más de 250millones de pesos y tiene nueva conducción mixta, del estado nacional y municipal, del gremio y delos ex gerentes de la empresa privada, a la que, a través de un Fondo Fiduciario, se le paga unalquiler mensual. Debido a su vetusta tecnología, la papelera había sido acusada, inclusive porquien hoy es su socio, la comuna quilmeña, de polucionar el aire y el agua del arroyo Las Piedras,donde vuelca sus residuos.
Sin embargo, de eso no se habla y menos ahora que Moreno y sus muchachos prometieron ponerlaa funcionar con "eficiencia", un concepto que llama la atención sólo porque es demasiado neoliberalpara sus gustos.

(*) Agencia DYN

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