Estoy convencido que los vendedores de droga tienen el amparo del poder político" dijo ellegislador tucumano Pedro Balceda a Perfil.com, en una entrevista exclusiva.
El parlamentario provincial que decidió hacer pública la situación, yque a partir de allí recibió amenazas, dijo no haber recibido el apoyo de sus pares sino solocríticas.
Días pasados, en un diario local, el legislador Oscar Godoy, que responde a Edgardo Depetris,criticó duramente a Balceda, al igual que Sisto Terán, ex vicegobernador de la provincia. Extraoficialmente trascendió que hubo una comunicación entre José Alperovich y NéstorKirchner y que luego el ex presidente se comunicó con el dirigente Emilio Pérsico, referentepolítico de Balceda, para que descalificara las denuncias del tucumano.
Balceda se presentará mañana ante la Justicia Federal y aportará toda la documentación queposee. Allí dará el nombre de personas que trabajan como punteros políticos en distintosbarrios de la capital y del interior de la provincia, que usarían, según las denuncias, el repartode droga como metodología para que llevar personas a los actos partidarios.
Los punteros políticos pertenecerían a legisladores, concejales y hasta a algún diputadonacional. Algunos de las personas involucradas podrían ocupar cargos públicos en la actualidad. Porúltimo Balceda pidió que el gobernador Alperovich también realice su aporte a la Justicia Federal,ya que él dijo "conocer como los jóvenes ricos después de comer un asado, se fuman un porro oconsumen cocaína".
Balceda adelantó que presentará un proyecto para que se cite a la Cámara legislativa a losministros de Salud, de Desarrollo Social y de Seguridad para que juntos trabajen en la problemáticade las drogas. Hasta el momento las autoridades de la provincia han minimizado o negado eltema.
La polémica por la venta de drogas estalló en Tucumán en diciembre pasado cuando un "dealer"(vendedor de droga) mató a un joven que fue a su casa a comprar "paco" en el barrio Costanera,ubicado en las periferias de la capital tucumana.
De acuerdo a los datos que manejan distintas organizaciones, en esta zona de asentamientosprecarios, al margen del rió Salí, el 80 % de los jóvenes del lugar es adicto a alguna sustancia. Los padres de losjóvenes denunciaron que la policía sabe donde venden la droga pero que no hacen nada. Las madres delos adictos por su propia cuenta sacaron fotos y señalaron las casas donde se vendenestupefacientes a las autoridades policiales, que permanecen con una llamativa inacción. Díasdespués, estas mismas madres fueron amenazadas y viven atemorizadas en el barrio.
(*) Especial para Perfil.com








