Las miles de personas que se acercaron al salón de Los Patriotas Latinoamericanos de la CasaRosada para despedir al ex presidente Néstor Kirchner esperaban ver por última vez su rostro. Peropara sorpresa de muchos, el cajón estaba cerrado, algo poco habitual cuando se despide a un ex presidente.Sin embargo el protocolo oficial no obliga a tenerlo abierto.
Perfil.com consultó a un especialista en ceremonial que trabaja en los cortejos delEstado quien explicó que "si bien casi siempre se hace a cajón abierto, esta vez lo mantuvieroncerrado".
"La decisión muchas veces pasa por la familia. Cuando es un ex presidente se suele hacer enel Congreso y esta vez se realizó en Casa de Gobierno. Fue todo muy distinto", explicó. A pesar deesto, consideró que es necesario tener en cuenta que "la esposa no es cualquiera, sino lapresidente en funciones. Tranquilamente puede negarse incluso a los honores que le corresponden".
Otra de las causas que pudo haber pasado, según el especialista, es que haya habido problemas para embalsamar el cuerpo debido al viaje que realizaron losrestos de Kirchner desde Santa Cruz hasta la Capital Federal el mismo día que falleció. Adiferencia del velorio de Raúl Alfonsín que se mantuvo abierto el cajón, el del ex presidenteNéstor Kirchner fue al revés. Los honores son los mismos.




