Es tal el miedo que empresarios, banqueros y sindicalistas tienen a la ira kirchnerista, que un documento que la Iglesia iba a difundir sibre pobreza la semana próxima (con laadhesión de entidades empresarias y otras organizaciones sociales) corre riesgo de no ver la luz o cambiar radicalmente por el mero hecho de haber trascendidoa la prensa.
La insólita situación se da en torno al documento "La Pobreza: un problema de todos". Iba a ser presentado el próximo 14 de abril por la Comisión Nacional de Justicia y Paz,que asesora el obispo Jorge Casaretto y preside el laico Eduardo Serantes, se decía con el aval de empresarios, banqueros y otrasorganizaciones de la sociedad civil. Allí se exhorta a declarar la "emergencia nacional" paraafrontar la erradicación de la pobreza, advirtiendo que las situaciones de inequidad "continúan"como consecuencia de "un modelo económico que no realiza una distribución equitativa de lariqueza".
"Las situaciones de pobreza e inequidad continúan, no como consecuencia indeseada de laestructura económica, sino como el resultado de un modelo económico que no realiza una distribuciónequitativa de la riqueza y una síntesis entre crecimiento económico y desarrollo social", dice eldocumento. El texto recoge propuestas y consensos de la sociedad civil logrados en el marco del"Foro de habitantes a ciudadanos", que auspicia la Iglesia católica, y fue preparado durante meses junto a delegados de las Asociación Empresaria Argentina (AEA), la Unión IndustrialArgentina (UIA), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Asociación Cristianade Dirigentes de Empresa (ACDE), además de los representantes del sector financiero, entreotros.
Claro que ayer, cuando el documento trascendió, varios de esos "auspiciantes" entraron enpánico y dudan ahora de respaldarlo, ante la certeza de la furia con la que podría responderles elGobierno por el cariz de la cuestión. Es sabido que términos como pobreza, inflación, críticas almodelo o la distribución de la riqueza provocan que el kirchnerismo salga con tapones de punta. Poreso ayer CGT y ATE fueron los primeros en anunciar que no estarán en el acto del próximo 14 deabril, mientras que empresarios y banqueros desesperaban para encontrar razones para "bajarse".
Fue tal el pandemonium que ante los rumores el organismo episcopal debió salir a aclarar que elsentido del texto sobre la pobreza no era "ni oficialista ni opositor". En tanto, desde elportal Valores Religiosos se indicaba que el documento había sido anticipado al ministro delInterior, Florencio Randazzo, "en un intento por despejar las dudas sobre la intención real", y se dejaba enclaro que el texto todavía podía sufrir cambios.
La Iglesia, los empresarios y las organizaciones de la sociedad civil coincidían (hasta ayer) enasegurar que la problemática de la pobreza es "estructural", por lo cual debe interpelar a toda lasociedad. Asimismo, consideraban necesario "fomentar un Plan de Desarrollo Integral Nacional, quetenga en cuenta el crecimiento económico, social, y cultural de los argentinos (con crecimiento,productividad e inversión en forma conjunta con la generación de empleo, etc.).
En otro punto, estimaban como muy importante que pueda controlarse la inflación, que "tanto dañohace en particular a los sectores más pobres, sin caer en las políticas de ajustes que handemostrado un gran fracaso y la fractura social", y reclamaban que se garantice "un marco legal yjurídico estable, que permita proyectar a futuro; promover y asegurar una educación integral ymoderna para todos los niños y jóvenes; velar por la salud y la seguridad de la población, sabiendoque en largo plazo la mejor política de seguridad es lograr una sociedad más justa eintegrada".
En el documento también mostraba un cuadro de la pobreza no sólo en su aspecto económico, sinocomo consecuencia de políticas que terminan "relegando en el olvido el bien común, relativizando eldaño social implícito en la corrupción, la evasión impositiva, la contratación de empleo sinregistrarlo y el clientelismo de cualquier índole". Incluso se dugerían políticas públicas adesarrollar en el período 2010-2016, entre las que se contaban: una reforma impositiva, un "PlanMarshal" para rescatar a los niños y adolescentes de la droga, la universalización de asignacionesfamiliares, la reforma en el sistema educativo y la masificación de microcréditos.
Claro que luego de las repercusiones de ayer, anticipar lo que finalmente será oficializado elpróximo 14 de abril es un misterio. Se duda incluso de la presentación del documento. Habrá queesperar para ver como sigue la historia.




