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Una jugada de Kirchner que desnuda su debilidad

La posibilidad de que Daniel Scioli baje momentáneamente de su sillón en la gobernación bonaerense para encabezar la lista de diputados nacionales por el oficialismo, podría ser una nueva jugada audaz de Néstor Kirchner o bien una maniobra de distracción. En cualquiera de los casos, desnuda los problemas que tiene el kirchnerismo para ganar en la provincia de Buenos Aires.

22-08-2026 | 09:04

La posibilidad de que Daniel Scioli baje momentáneamente de su sillón en la gobernaciónbonaerense para encabezar la lista de diputados nacionales por el oficialismo, podría ser una nuevajugada audaz de Néstor Kirchner o bien una maniobra de distracción.
En cualquiera de los casos, desnuda los problemas que tiene el kirchnerismo para imponersecon amplitud en el principal bastión peronista, la provincia de Buenos Aires, en las próximaselecciones del 28 de junio.

"Puede ser Kirchner, Scioli o por qué no los dos", sostienen desde el kirchnerismo. Locierto es que la candidatura de Scioli es una hipótesis de trabajo, el mandatario provincial no setomaría licencia y la Casa Rosada ya mandó a medir a varias consultoras el impacto de esa posiblepostulación entre los bonaerenses. Incluso, el peronismo bonaerense salió a respaldar la idea deque Kirchner y Scioli reediten la fórmula presidencial del 2003, aunque esta vez en laprovincia.

No obstante, hay afiches preparados para ser utilizados con la foto de Kirchner, de traje ycorbata, y con la leyenda "Un voto positivo". ¿Los archivarán? El panorama que llevó alsantacruceño a utilizar la figura del gobernador es preocupante. La supuesta competencia entreKirchner y De Narváez, "cabeza a cabeza", tiene algún asidero en el armado de las listas locales,de algunos distritos bonaerenses.

Ante el temor de que el peronismo disidente gane en algunos municipios y eso se traduzca en unnuevo Concejo Deliberante que le haga la vida imposible al intendente de turno, se pusieron enmarcha las componendas. En los últimos días ha habido reuniones entre kirchneristas y peronistasdisidentes para acordar llevar candidatos en ambas listas. Es decir, habría kirchneristas ydisidentes en la lista de Kirchner y también en la de De Narvaez. De esa manera, nadie pierde nicorre el riesgo de ser corrido por el otro.
De hecho en La Plata dan por hecho, al menos, que el Frente para la Victoria perderá lamayoría en la Legislatura provincial. No obstante, no creen que sea un obstáculo para Scioli porquelos legisladores que responden a De Narváez y Solá son "antikirchneristas" no "antisciolistas" yles han asegurado que aprobarán las iniciativas gubernamentales.

Pero la jugada de Kirchner de sacar a relucir la posible candidatura de Scioli tiene un dobleriesgo: como advirtió Duhalde, si Scioli es candidato y pierde tendría que dejar la gobernación.Por otra parte, el hecho de que Scioli se candidateé a una banca que, anticipa, no va a ocupar,puede despertar el rechazo de algunos sectores medios de la provincia, que ya repudian a quienesingresan por un partido y luego se cambian de fuerza: Como ocurre con Felipe Solá, que llegó con elFrente para la Victoria en 2007 y ahora es antikirchnerista.

Mientras, el peronismo disidente sigue sumando adhesiones en distintos puntos del país y no sesabe en qué confluirá. La única certeza son los deseos presidenciales de Reutemann -lo admitió asus íntimos días atrás-, Solá, Das Neves y Alberto Rodríguez Saá. El gobernador Juan Schiarettivolvió a romper filas con Kirchner. Eligió a un opositor del gobierno nacional, como EduardoMondino, para encabezar la lista del PJ y le dejó claro al kirchnerismo que las listas las arma elperonismo cordobés. La reacción fue lógica, el kirchnerismo irá con lista propia, fuera del PJ,encabezada por Patricia Vaca Narvaja. Pero Schiaretti tiene pensado jugar otra carta: estánavanzadas las conversaciones con Mauricio Macri para que un hombre del PRO integre la lista del PJen Córdoba.

A su permanente diálogo con Carlos Reutemann, Schiaretti le suma contactos con Macri y tambiéncon Telerman. Ocurre que éste último tiene pensado ser candidato a diputado nacional en la Ciudadde Buenos Aires y, para ello, tiene el respaldo del mandatario cordobés y de Reutemann.

En efecto, Córdoba y Santa Fe actuarían de igual manera, obligando al kirchnerismo a ir porafuera o como segunda opción de la lista principal del peronismo local.

Por ahora, el frente entre el radicalismo, la Coalición Cívica y el Socialismo, son testigosprivilegiados de los movimientos del peronismo, en sus distintas vertientes. El único inconvenientees que dejen de ser testigos y pasen a competir directamente, cuando la carrera ya estédefinida.

(*) Agencia DYN

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