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Uno de los protagonistas clave del drama de los hijos de desaparecidos será columnista de Perfil.com

Desde hoy, Matías Reggiardo Tolosa, uno de los mellizos apropiados por el comisario Samuel Miara, escribe en Perfil.com sobre Derechos Humanos y democracia. Aborda su relación con otros hijos de desaparecidos y cuenta cómo transformó el dolor en acción.

13-10-2026 | 11:07

A lo largo de mi vida me ha tocado lidiar con realidades muy difíciles para un niño y para unadolescente. Desde pequeño intenté abrazar con la fragilidad de una mente infantil las ideasabstractas que ennoblecen al ser humano como individuo y como especie. Es así que las palabras"Justicia" y "Verdad" siempre han ocupado mi pensamiento. Luego con el correr de los años pude irlidiando con las complejidades y trampas que la persecución de esas ideas implicaba y lo difícilque a veces se torna trazar una línea tajante sobre el tan requerido paradero de la "Verdad" y eltan esquivo equilibrio que en su báscula busca la Justicia.

Por un montón de razones personales por muchos años me sentí distante hacia aquellos quehan perseguido mitigar los efectos menos visibles y más ocultos del paso del terrorismo de Estadopor la Argentina. Entre esos efectos se encuentra la existencia de unos centenares dejóvenes que aún desconocen su verdadera identidad. En mi caso, mi identidad me fuesencillamente otorgada, me fue dada o devuelta, según como se lo quiera mirar, sin mi esfuerzo ocompromiso personal, por el hecho de que yo era menor de edad en el momento en que se emprendió elcamino de mi búsqueda.

Quizás por este hecho o por otros hechos que me tocaron vivir, hoy en día siento como serhumano una enorme empatía por otras víctimas de aquellos años. Una empatía que me permite apreciarsin egoísmos lo ocurrido y me permite valorar la enorme fortuna que he corrido, una empatía que nome permite dormir tranquilo disfrutando en forma egoísta de mi suerte sin ver la mitad vacía delvaso, una mitad que más que mitad es tres cuartos, es decir, los otros hermanos que aún navegan enlas tinieblas que los alejan de la verdad.

Este espíritu es el que siempre ha regido la búsqueda de la verdad en materia de Identidad,es el que siempre ha hecho sentir que cada hermano o nieto aparecido es un hermano o nietopropio, es el que nos hace sentir que sólo en la unidad podremos encontrar reparo deldrama humano profundo que las heridas nos han dejado.

Es por esta razón que en el acercamiento a personas con historias similares no sóloencuentro un consuelo existencial sino que además me siento realizado como ser humano, dado a quefrente a la incontrastable fatalidad que ha signado mi vida en su comienzo, existe algo difícil dedefinir que quizás tenga que ver con la necesidad de transformar el dolor propio en acción y darlea mi vida un sentido de trascendencia al utilizar el propio dolor para ayudar o apoyar a otros.

Mi convicción espiritual me obliga a abrirme de lleno a las demás víctimas. Desde hace untiempo a esta parte mis oídos dejaron de estar sordos frente al inevitable tic tac del reloj quemarca el tiempo. El tiempo que transcurre y nos aleja lenta y cruelmente de la posibilidad de encontrar alos que faltan.

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