La presidenta Cristina Fernández partió a las 15.40 de hoy hacia Corea del Sur, para participarde la cumbre del G-20, dejando una vez más en manos de su vicepresidente, Julio Cobos, el manejodel Poder Ejecutivo. No obstante esto es simbólico ya que Cobos hace mucho tiempo que no va a laCasa Rosada, y su sola aparición por la sede gubernamental provocaría un episodio de fricciónpolítica intenso.
La nota distintiva del viaje la dio el avión Bombardier Global que la Presidenta utilizó en estaocasión, dejando de lado el habitual Tango 01. Cristina había probado en 2007 el Bombardier Global 5.000, valuado en 46 millones de dólares y quedó "encantada" con esa máquina: no es para menos, se lo considera el avión ejecutivo más rápido y lujoso del mundo paravuelos intercontinentales. Es el avión civil más veloz desde la aparición delConcorde.
La nave probada en 2007 (matrícula N224GX) había llegado al país mediante una gestión de los representantes regionales de la firmacanadiense Bombardier, con miembros del Ejecutivo Nacional. En octubre pasado, la Presidenteutilizó un Bombardier -el mismo del viaje a Seúl- en su visita a Alemania y en ese momento huboversiones que indicaron que no se había apelado al veterano Tango 01 porque corría riesgo de serembargado si pisaba una pista alemana, a raíz de las demandas de los acreedores de ese país que noingresaron al canje. Incluso circularon también versiones, imposibles de confirmar, que vinculabanese avión con una empresa minera con intereses en nuestro país.
Lo cierto es que, más allá de su dueño, el avión que traslada a la Mandataria partió esta tardedesde la Base aérea de El Palomar. Como se trata de una aeronave con plazas limitadas (de 10 a 15),los ministros que forman parte de la delegación oficial -Héctor Timerman (Relaciones Exteriores) yAmado Boudou (Economía)- debieron viajar a Seúl en un vuelo de línea. Los acompañó el Subsecretariode Medios, Alfredo Scocimarro.








