La alimentación adecuada y la selección de alimentos correctos en eldía a día juegan un rol muy importante en la prevención de la gripe A y cualquier gripe estacional.Además, en caso de contraerla, ayuda a mejorar sus síntomas y a reponerse lo antes posible.
Una buena alimentación puede ayudar a prevenir el estado gripal. ¿En qué consisteuna buena dieta alimentaria? Debe contemplar las necesidades del organismo, el requerimientocalórico proteico y debe reforzar algunos minerales que abitualmente se encuentran alejados de loque consumimos a diario. Esta alimentación debe ser lo suficientemente armónica y adecuada almomento evolutivo del integrante de la familia y proporcionar todos los alimentos para que nuestrosistema inmunitario esté protegido ante la amenaza del virus.
Podemos encontrar ciertos alimentos que contribuyen a reforzar el sistema inmunológico. Ellos son los que contienen vitaminas yminerales, el calcio -en todas las formas de consumo lacteos, yogures, postres, semillas ) Laingesta diaria debe superar los 800 mg; y el complejo de vitaminas B y el ácido fólico. También seha visto que alimentos como el ajo y la cebolla contienen alicina, un eficiente antivírico,antibacteriano y antioxidante que estimula al sistema inmune.
Es importante saber que mas allá de que la alimentación durante elperiodo de la enfermedad debe ser equilibrada, es mucho más importante realizar una alimentación saludable diariamente, que es la mejor forma de prevenir. Es muyimportante que toda la familia se cuide y se proteja con una correcta selección de alimentosfrescos y ricos en vitaminas, minerales y proteínas; tratando de programar el menú diario,ordenando la ingesta, realizando las 4 comidas y, si es posible, una colación a media mañana omedia tarde. Esto, sumado a un buen descanso y el consumo de abundante cantidad de líquido sonrecomendaciones claves para favorecer el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmune.
En definitiva, el tratamiento se basa en la prevención. El estar sanoy bien nutrido trae por consiguiente menor impacto en la
sintomatología de la gripe. ¿Qué comer? A continuación algunas pistas para saber donde encontrar losminerales, vitaminas y proteínas necesarias.
La vitamina C: es el antioxidante mas conocido y se le atribuyen varias funcionesinmunológicas; puede aliviar los síntomas de la gripe, contribuye al mantenimiento de las barrerasnaturales contra las infecciones, aumenta la producción de distintas sustancias como el interferón( agente antivírico natural ) y colágeno.
¿Dónda la encontramos? En los cítricos (naranja, mandarina y pomelo)los vegetales de hoja verde oscura, el kiwi, el mango, el ananá, la frutilla, y el brócoli y elcoliflor. La vitamina E: se ha demostrado que el consumo reiterado de esta
vitamina aumenta la respuesta inmune. La encontramos en el aceite de germen de trigo, aceitede soja, de oliva, frutos secos (nueces, almendras y avellanas).
La vitamina A es otra aliada: juega un rol esencial en las infecciones y en elmantenimiento de las barreras naturales contra
las infecciones. Está en el hígado vacuno, la manteca, los huevo, lácteos y sus derivados.Los beta carotenos son los precursores de la vitamina A (Que provienen del reino vegetal) que luegode ser ingeridos se transforman en Vitamina A, ellos son los vegetales amarillos como la calabaza ozanahorias y el tomate.
Pero hay más. Se han visto alteraciones del sistema inmunológicorelacionadas a la no ingesta o déficit de ingesta de vitaminas del grupo B; La carencia de este grupo puede disminuir la producción deanticuerpos. El complejo B se encuentra tanto en el reino vegetal ( vegetales verdes , frutas secas( nueces o almendras y avellanas) , cereales y legumbres (lentejas, porotos y garbanzos ) como enel reino animal (carnes en general, vísceras, mariscos). La vitamina B12 se encuentra en el hígado,marisco, carnes rojas y pescados .
También son importantes los minerales. Por ejemplo, el déficit de hierro es bastante frecuentefundamentalmente dentro de los grupos de mayor requerimiento (niños y embarazadas) .El aporteinadecuado de este mineral produce anemias, disminuye la proliferación celular y la respuestainmune.
La fuente alimentaría es el hígado, carnes rojas en general, vísceras, morcilla, yema dehuevo y legumbres; para su mejor
aprovechamiento es fundamental la incorporación de ácido fólico con su ingesta.
Zinc: su carencia produce alteraciones del sistema inmune, en general los gruposde riesgo (embarazadas, niños, ancianos, personas con practicas alimentarías inadecuadas) son losde menos ingieren de este mineral. También se ha visto que el tabaco inhibe su utilización. Loencontramos en mariscos, semillas en general, legumbres, frutos secos, huevos y lácteos.
Selenio: su carencia en la dieta provoca una disminución de la actividadbactericida de los anticuerpos. Lo incorporamos comiendo carnes en general, pescado, mariscos,cereales.
Además de todos los alimentos mencionados, hay que prestarle atencióna los lácteos (leche, quesos, yogures con probióticos y todos los derivados) que son unrecurso nutricional muy importante para prevenir la gripe o luchar contra ella en el caso en que yase haya instalado. Una porción diaria de cada uno de ellos favorece a nuestro sistema inmune.
Y por último no tenemos que olvidarnos de tomar líquidos -vital durante el proceso gripal- ; estos pueden ser en forma de agua, dejugos de frutas frescas o de caldos de verduras naturales. La cantidad diaria debe ser mayor a los2 litros.
* M.N. 928 y M.P. 1269, miembro de Programar Proyectos Educativos.




