La ciudad se ha poblado de "colas" en las puertas de las oficinas. Todo porque los fumadores debieroncambiar el hábito y salir de su puesto de trabajo para fumar. Ya son cerca de 200 lascompañías que obtuvieron la certificación de libres de humo del Ministerio de Salud dela Nación.
Multinacionales que replican las políticas de sus sedes centrales y pymes localesque se comprometen con un espacio de salud y calidad de vida para su gente, han logrado que cercade 50 mil empleados hayan dejado de fumar gracias a la aplicación de acciones que desalientan el consumo de tabaco.
Si bien los trabajadores que fumaban ahora lo hacen menos, sigue habiendo una altapoblación adicta al cigarrillo y sus consecuencias representa un incremento del 30 % de losregistros de ausentismo en las empresas.
¿Qué ventajas tiene para una empresa que no se pueda fumar? Un estudio estadounidense indica queun fumador le cuesta al empleador entre 2.000 y 5.000 dólares al año por gastos de seguro yausentismo. El humo ambiental de tabaco afecta también a los fumadores pasivos y puedeprovocar desde bronquitis hasta cáncer.
En Argentina fuma el 34% de la población adulta y el 40% de los jóvenes de 15 a 18 años(con franco predomino femenino). Mueren, por ahora, 40.000 tabaquistas activos y pasivos poraño. De los 8.000.000 de argentinos fumadores, la mitad puede morir por una enfermedad provocada por el tabaquismo, pero lo hará a mediana edad, unos 20 años antes que un nofumador.
Un dato de tremendo valor para los empresarios es que una política libre de humo reduce el ausentismo, aumenta la productividad yla satisfacción del personal. Sea como consecuencia de las propias afecciones deltabaco, como por el agravamiento de otras: por ejemplo, los resfríos y gripes en invierno olas alergias en primavera.
El crecimiento del 30% en el ausentismo (tres días más al año que quienes no fuman)por causa del tabaco significa el 75% de costos sanitarios no previstos.
Basadas en el dato de que entre el 70 y el 90% de los fumadores quieren dejar su adiccióny no sabe cómo hacerlo, en las empresas ha crecido la tendencia de crear programas quecolaboren con su personal en el proceso de abandonar el cigarrillo. Esto se asocia a lacada vez mayor tendencia de proteger el derecho de los empleados no fumadores a norespirar humo de tabaco ambiental durante la jornada de trabajo.
Reducir las enfermedades asociadas al tabaquismo hace bajar los gastos médicos y tambiéndisminuye el ausentismo laboral. Mejora las relaciones del grupo evitando los "roces" entre fumadores y no,hace más eficiente la jornada de trabajo y compromete al personal y a la empresa encuestiones individuales que, en definitiva, repercuten en la comunidad.
(*) Directores de Programar Proyectos Educativos (www.programareduca.com.ar)




