Las emociones normalmente se guardan: acumulamos tensiones en diferentes zonas del cuerpo especialmente en el hígado, estómago, riñones, hombros y espalda. Esta tensión deforma los órganos y el propio cuerpo, afectando de esta manera a la columna vertical en forma de tensión y músculos agarrotados.
Uno siempre le expresa al paciente que un dolor es en realidad el resumen final de una calidad de vida con deterioro, uno no llega a padecerlo fortuitamente, sino por el acumulo de situaciones.
En toda actitud externa se esconde una actitud interna, todo problema emocional tendrá su síntoma físico.





