Los antecedentes de salud de Kirchner

Este año tuvo dos intervenciones de urgencia en sólo seis meses. Pero sus dolencias venían desde antes. Sus malos hábitos y su rebeldía frente a los médicos.

Los antecedentes de salud de Kirchner
24-08-2026 | 19:02

La vulnerabilidad de la salud de Néstor Kirchner fue uno de los temas más candentes este año,luego de que fuera operado de urgencia dos veces en sólo seis meses por problemas cardíacos, y quea las pocas horas se mostrara como si nada hubiese pasado, lo que generó diversas especulacionesacerca del futuro del kirchnerismo de cara a las elecciones de 2011.

Este año, la primera intervención de urgencia que recibióel ex presidente fue el 7 de febrero por una obstrucción de la arteria carótida derecha en unacirugía en la que se le sacó una placa ulcerosa. La segunda fue el domingo 12 de septiembre, porun problema coronario. Al ahora ex diputado se le realizó una angioplastia con colocación de unstent en la artería coronaria obstruida. Si bien le darían el alta en 24 horas, el mandatariodejó el sanatorio horas antes de que eso sucediera, y a los dos días se mostró como si nada en unacto de la Juventud Kirchnerista.

Mientras tanto, el gobierno se empeñaba en minimizar elaccidente para no mostrar a su líder enfermo. Él mismo jugaba a hacer como si nada hubiesepasado: lo hizo cuando entró caminando a la Clínica de Olivos, ese domingo 12 de septiembre por latarde, con un dolor en el pecho; cuando quiso ver el partido de Racing antes de ser trasladado alSanatorio Los Arcos para su intervención; cuando decidió irse con el alta tres horas antes de loestablecido por los médicos; y cuando se mostró junto a Cristina Fernández enel acto de la juventud kirchnerista, un día y medio después de la operación, y a pesar delreposo absoluto que le habían recomendado los médicos tras la intervención.

Los médicos consultados por Perfil.com en ese momento habían sido claros: Lo peor que podíapasarle, si es que no se cuidaba, era morirse. Pero también hicieron una serie de especulacionesacerca de otras afecciones que podrían haberle provocado: "morbimortalidad por enfermedadateromatosa carotídea y coronaria concomitante", una enfermedad que podría haberle afectarle el corazón o el cerebro, los dos lugares comprometidos en cadaoperación.

Pero, aunque la salud de Kirchner comenzó a tener peso este año, a poco de las eleccionespresidenciales de 2011, la realidad es que sus malos hábitos ya venían jugándole algunas malaspasadas. Ya en 1996, cuando empezaba su segundo mandato como gobernador de Santa Cruz, fue operadode hemorroides y además le comunicaron que padecía una enfermedad denominada colon irritable. "Su temor era muy justificado porque su padre había muerto a los 64 añoscomo consecuencia de un cáncer de colon", contaba en febrero Luis Majul, autor de "El Dueño", en susitio Hipercritico.

Y revelaba que "el día en que lo operaron de hemorroides, Kirchner se “escapó”, interrumpió el estricto reposo recomendado por su médicopersonal, Luis Buonomo y se puso a trabajar en su despacho de gobernador, un par de horas despuésde haber sido intervenido. En plena reunión de trabajo, como no se sentía del todo bien, le pidió asu vicegobernador, Eduardo Arnold, dos cosas. Una: que llamara a Buonomo. Y la otra: que le avisaraa su mujer que se había terminado de operar de hemorroides".

Además, destacaba algunos de sus malos hábitos, que lo llevaron a asustarse: "Fumaba Jockey Club, tomaba whisky Criadores, apostaba en la ruleta casi siempre al número 29 y comía cualquier cosa, hasta que un buen día se asustó y su vida cambió para siempre". Desdela hemorroides que lo asustó, Kirchner comenzó a cuidarse en las comidas.

Y relata aquella vez en 2004, cuando ya era presidente, en la que, a pesar de todos loscuidados, "sintió que de verdad se moría": "Fue en la cama del hospital público José Formenti de ElCalafate. El diagnóstico: gastroduodenitis erosiva aguda con hemorragia. La causa: un fortísimo analgésico yantiinflamatorio llamado ketrolac. Tomó el medicamento sin consultar a su médico el jueves 8 deabril, porque le dolía la muela. Empezó a sentirse mal casi de inmediato. De cualquier manera setomó el avión presidencial y se fue a Río Gallegos. Antes de subir, habló con Buonomo, quien lesuplicó que no viajara a El Calafate. Kirchner no le hizo caso. Por la noche empezó a vomitar y defecar sangre. Primero en supropia casa, después en el hospital, donde fue llevado de urgencia. La operación fue un éxito, perodurante unas horas, Cristina Fernández y sus hijos temieron lo peor. El entonces presidente estuvopeor de lo que se informó y tuvo que ser sometido a una transfusión de sangre equivalente a lamitad de los glóbulos rojos de todo su cuerpo. Hacía una semana que Kirchner venía soportando elestrés de su primera derrota política: la multitudinaria marcha de Juan Carlos Blumberg en demandade mejores leyes y mayor seguridad".

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