Desde hace 14 años, Zulema Yoma es una mujer que hace y espera. Hace de todo para esclarecer lamuerte de Carlitos Menem, y espera que la Justicia o el poder político le diga dónde está elcadáver de su hijo. Por esto último es que nunca fue al Cementerio Islámico de La Matanza–donde está la tumba de su hijo– y guarda celosamente en su departamento todas lasfotos y los recuerdos de Junior, algo que sólo comparte con su hija Zulemita y su nieto Luca.
—¿Cómo vivió estos 14 años desde la muerte de su hijo Carlos Junior?
—Recordándolo permanentemente y con tanto amor como desde el primer día que nació.Carlitos era un ser humano fuera de serie. Por un lado, lo recuerdo con toda su hermosura; porotro, con mucha tristeza ya que sigo luchando y pidiendo justicia. Hoy lo que busco es undesaparecido; el cadáver de un hijo desaparecido. Yo tengo esperanza. Hablé con la doctora CristinaKirchner y ella entiende lo duro que es estar en la política y las presiones que se sufren en todosentido. Por eso comprendo muchas cosas y comprendo que, tal vez, es una situación molesta la de lacausa de mi hijo. Pero como madre tengo fe que ella, como mamá, me va a dar una respuesta para quepodamos encontrar el cadáver.
—¿Cómo se gestó el encuentro con la Presidenta en la Quinta de Olivos?
—Hice el pedido por intermedio de Cancillería y al poco tiempo muy amablemente me recibiójunto al canciller Taiana. Fue en octubre de 2008. Hemos dialogado sobre la causa y hubo palabrasque para mí, de madre a madre, fueron sagradas.
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