Son muchos los que van a un restaurante griego para descargar tensiones rompiendo platos. Sin embargo, esta costumbre milenaria tiene otro propósito: despojarse de lo material y vivir el presente.
En Buenos Aires, uno de los lugares donde se puede vivir una auténtica cena griega es el restaurante Mykonos. El encargado del lugar, Alejandro Ávila, explica que la colectividad griega organiza con frecuencia comidas pero que son a puertas cerradas. Así, el restaurante se ofrece como una buena opción para todos los curiosos que desean experimentar los sabores y costumbres de la vieja Europa.
(*) Redactora de Perfil.com





