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Aciertos y desaciertos ante la gripe A

Expertos nacionales e internacionales analizan la forma de actuar oficial. Lo bueno, lo malo y lo que queda por hacer.

23-08-2026 | 03:25

Una situación desafortunada”. Así calificó una de las mayores expertas internacionales enpolíticas sanitarias al momento de la Argentina posterior a las elecciones. No se trataba de unalectura de los resultados, sino de las consecuencias que los comicios podían haber tenido en lasalud de la población. “Desde el año 2004, los países de la región vienen haciendo un trabajo intenso, haybuena capacidad de respuesta, se trabajó en red”, sugirió primero Mirta Roses,directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), rama de la Organización Mundial de laSalud (OMS) en América Latina. Pero, inmediatamente, la infectóloga nacida en la Argentina descargósus críticas: “Una de las situaciones desafortunadas ha sido un cóctel que no recomendamoslos epidemiólogos, y es que se mezclen las pandemias con los procesos electorales”.

La frase sonó fuerte entre los funcionarios encargados de lavigilancia de la salud en el país. Pero tiene una explicación que la misma Roses –la primeramujer en la historia designada al frente de ese organismo internacional de salud– se encargade brindar: “En países descentralizados, los sentimientos de la población y la comunicación sobre los riesgos son elementos muydifíciles de manejar cuando además se está en procesos electorales intensos”. Unmodo elegante de suavizar algo de lo que las autoridades nacionales hicieron mal para enfrentar lapandemia de gripe A H1N1: distrajeron tiempo y recursos que deberían haber estado dedicados aexplicarles a las personas cómo protegerse del nuevo virus, en nombre de la pelea electoral.
Sin embargo, ese error no fue el más acentuado, según losexpertos. Otros se ven con mayor claridad, simplemente contraponiendo lo hecho por México, elprimer país que sufrió los embates de la influenza A H1N1, cuando todavía era absolutamentedesconocida. Como parte de su discurso durante una reunión evaluatoria llevada a cabo en Cancún(México) y referida a lo que la influenza H1N1 está dejando hasta el momento, Roses detalló algunosaciertos: “Con esta experiencia quedó demostrado cuán necesarios son la negociación política y la coordinación efectiva entre distintosniveles y sectores, en el caso de los países federales y descentralizados. Era muyejemplificador para el mundo ver al presidente de México encabezar las acciones con todo sugabinete, en el que cada miembro tenía un rol que jugar y una respuesta para dar”. Y es quela OMS “recomienda la descentralización, pero con concertación”, además de un“relevamiento constante de la comunicación del riesgo para reducir la reacción basada en eltemor (que genera egoísmo, aislamiento), para pasar a una reacción positiva, abierta, solidaria yequitativa”.
Por si alguien no había escuchado, Roses redondeó la idea:“Ese es el gran desafío de la comunicación de riesgo, y es la que tenemos que llevar a lapoblación: consultarla, hacerla partícipe, escucharla, incluyendo a las asociaciones civiles, alsector público y al sector privado”.
La nota completa, en la última edición de la Revista Noticias .

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