•Opinin

Adolescentes violentos: ausencia de límites

El subdesarrollo no es un problema económico. Es, en su esencia, subdesarrollo educativo, y esta baja calidad de formación acarrea consecuencias sociales y económicas que son las que hoy padecemos.

22-08-2026 | 14:53

Es innegable que desde hace un tiempo nuestra sociedad está padeciendo una crisis de formaciónque deviene, a su vez, en una carencia de límites que amenaza con una serie de problemas:comportamientos agresivos, antisociales, consumo de alcohol, drogas, prácticas sexualesirresponsables, bajo rendimiento académico, etc. Es hora de que la Familia y la Escuela como"laboratorios sociales" de la democracia actúen en consecuencia, tomando decisiones concretas parano llegar a situaciones irreparables.

Un estudio reciente, elaborado por el Programa de Estudios de Opinión Pública de nuestraUniversidad, arroja cifras por demás elocuentes: el 58,4% de los encuestados considera que estasconductas de los jóvenes se deben a la educación que reciben de sus padres, al estado general de lasociedad y a la pérdida de valores.

El subdesarrollo no es un problema económico. El subdesarrollo de las personas o sociedades es,en su esencia, subdesarrollo educativo, y esta baja calidad de formación acarrea consecuenciassociales y económicas que son las que hoy padecemos.
Es importante tener en claro que educar no es enseñar sólo matemática o geografía. Educar esmucho más que eso, es enseñar a pensar, es asegurar, a través de la vivencia, el acendrar valores,desde el amor, a la creatividad, pasando por la voluntad, el orden la disciplina, la solidaridad,la trascendencia, la finitud. Educar es asegurar el saber aprender a aprender creativamente losconocimientos científicos en pos de resolver y ser capaces de crear en todos los ámbitos. Laeducación debe preparar para la vida, lo que significa asumirla en su complejidad y diversidad, conla capacidad de mantener los rumbos o direcciones esenciales, pero con la flexibilidad y apertura alas nuevas alternativas, por lo tanto creativamente. Cuando la Familia, la Escuela, y la Sociedad,no educan por el "vivir", el adolescente se evade de la realidad a través de las adicciones.

La educación sin disposición de códigos, de reglas, de límites, sin tenencia y conservación devalores es imposible. La actual inexistencia de premios y castigos "anarquiza" la tarea escolar yeducativa. La democracia no es un estado de indefensión, si el que comete faltas graves dedisciplina no obtiene ninguna sanción o si se carece de límites, se cultiva e incentiva laviolencia y se destruye la formación de los futuros ciudadanos. Consultados acerca de la crisis devalores, más del 80% los encuestados sostiene que los adultos son los que están dejando de ladovalores morales y cometen excesos. Al mismo tiempo el 47% sostiene que en relación a la educaciónde los jóvenes es necesario volver a un sistema más rígido y el 71% que habría que reimplantar elsistema de amonestaciones en los colegios.

La educación argentina está en riesgo. Lo que vemos a diario en todos los periódicos es laconsecuencia de esta falencia educativa. Las noticias son elocuentes: "El 73% de los alumnossecundarios toma alcohol y la mayoría dice que se emborracha", "Los jóvenes ya son un tercio de losque van a Alcohólicos Anónimos", "Más HIV en mujeres", "Los adolescentes no usan preservativos",podría seguir enumerando una vasta lista. Creo que es hora de entender que no existe la casualidady que esto que nos pasa como sociedad es fuente de una sola causa, una primera y fundamental: laEducación.


(*) Edgardo Néstor De Vincenzi es presidente del Congreso Mundial de Educación privada,rector de al UAI y el presidente de ADEEPRA, la organización que nuclea a las escuelas privadas noconfesionales de nuestro país.

También en Perfil