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Afinar campanas, mantener cúpulas y limpiar faros: los raros trabajos porteños

Rescatar barcos hundidos en el Riachuelo o transportar gente en bote, mantener el reloj de la Legislatura, un faro y las campanas de las iglesias. Galería de imágenes.

13-10-2026 | 12:52

Cada mañana, millones de personas inician su jornada laboral en la gran ciudad. Muchos de ellosmanejan taxis, venden flores, trabajan en empresas y comercios, dependencias públicas o repartencomida a domicilio. La multiplicidad es casi infinita. Sin embargo, ocultos tras el escenariourbano, están aquellas profesiones y labores que escapan al ojo distraído, y que tampoco aparecensolicitadas en los clasificados de los diarios.

Son empleos poco comunes, pero que se desempeñan con pasión artesanal y dedicación. Muchos,incluso, desde la época de la colonia. Están los que cruzan el Riachuelo en bote, los que se metenen él, los que limpian campanarios, restauran cúpulas y ponen en hora relojes torre. Trabajosatípicos, algunos en vías de extinción y otros irremplazables.

Boteros y buzos de La Boca. A orillas del Riachuelo esta Alexis, uno de los boteros quetrabaja al pie del puente Nicolás Avellaneda. Tiene 19 años y reemplaza a su padre hace seis meses.Todos los días lleva gente de una orilla a la otra entre Capital e Isla Maciel.

“Cuando esto empezó había italianos y no te dejaban mucho, pero se murieron y llegaronpersonas que no sabían remar y ponían peones. El que pudo fue comprando su bote”, asegura.“Una vez sacaron un muerto, estaba hinchado, al lado mío y tenías que verlo”, recuerdaentre las curiosidades del oficio. A pesar de todo, siente que es un trabajo digno. Cobra un pesopor persona y junta unos 70 pesos al día cuando hay mucha demanda.

A metros del lugar, un hombre trabaja en las aguas negras del río. Se llama Guillermo Balbi, unperito naval de 64 años que reflota barcos en el Riachuelo para RN Salvamento . “Aquítrabajás a ciegas y el fondo es como yogur. Está frío todo el año y te enterás que estás hundidocuando el barro te llega a las axilas”, cuenta. Recuerda el rescate de un avión que cayó alRío de La Plata con 9 bailarines del Teatro Colón. Ocurrió el 10 de octubre de 1971, día de sucumpleaños. “El avión estaba muy roto y hubo que sacar los cuerpos uno por uno. Terminamos denoche y fue terrible”, recuerda. Los buzos más experimentados, señala, ganan unos 5 mildólares por mes.

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