“Educación para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto seguro para nomorir”. Esos fueron los pedidos de la ministra de la Corte Suprema de Justicia de laNación, Carmen Argibay, durante una charla que dio ayer en el Congreso, organizado por la por laagrupación Católicas por el Derecho a Decidir, de Córdoba. Y aprovechó para pedir el cambio de lalegislación que prohíbe los abortos.
En un discurso bastante duro con la postura de la Iglesia Católica -que no sólo condena elaborto, sino también el uso de anticonceptivos-, Argibay se refirió al tema como una cuestión quesólo compete a la libertad de cada mujer. “La dignidad no tiene que ver solamente con ladignidad de la vida, sino con la dignidad de la libertad y con la dignidad de la igualdad, de la que nos privanhaciéndonos victimas y haciéndonos cargar con roles que han sido impuestas durante siglos por lasociedad manejada por hombres”, señaló la magistrada.
"La Iglesia Católica se opone a los anticonceptivos, con la pandemia de Sida que hay en elmundo, me parece que esto es absolutamente criminal”, sentenció la magistrada. Altiempo que señaló que lo primero que hay que implementar es la educación sexual en las escuelas, ycriticó que todavía se esté debatiendo la implementación de esta ley. Para ella, hay que dar estaeducación y “sancionar a quienes no cumplen con esta obligación”.
Argibay, que al poco tiempo de asumir en la Corte fue duramente criticada por hacer conocer enpúblico su opinión sobre la despenalización del aborto, recalcó: “Dejemos de lado el tabú, elaborto no es tabú, es algo que ocurre y que les ocurre a veces naturalmente a las mujeres; como la enfermedad, como la muerte, esto no puede ser un tabú, es parte de nuestranaturaleza humana, y sobre eso hay que hablar y sobre eso hay que discutir”.
Para escuchar los audios de la exposición de Argibay en el Congreso, ingresar a la webde Católicas por el Derecho a Decidir, de Córdoba.






