•Diario Perfil:entrevista de Magdalena Ruiz Guiaz

Argibay: "El drogadicto no es un delincuente"

La jueza de la Corte Suprema de Justicia asegura que el Estado debe hacerse cargo de brindar ayuda a los adictos y afirma que los menores no nacen "chorros" ni saben manejar armas porque sí.

21-08-2026 | 15:50

La doctora Argibay tiene la mirada clara e inteligente. Hay una atención muy pormenorizada en sumanera de escuchar. Como si no pudiera dejar de considerar todos los aspectos de cuanto le estádiciendo la realidad. Y, al mismo tiempo, ser una destacada jurista no le impide una vivacidad y un cierto sentido del humor que supone una visión amplia pero muy concreta de la vida.

“Hace muchos años –advierte puntualmente cuando tocamos el tema de los menoresdelincuentes– yo fui secretaria del Menor. Por lo tanto, trabajé mucho tiempo en los juzgadosde menores y tengo bastante experiencia en estos Tribunales. Además, a mí me empezó a preocupar y aasustar el hecho que, de pronto, en todos los medios de comunicación y en los ambientes en los queuno se mueve, comenzó a perfilarse una especie de paranoia. ¡Parecía que todos los delitos eran cometidos por menores y que los menores eran, más omenos, el diablo con cola y cuernos! Según este punto de vista, ¡todos esos menores debíanestar o presos o muertos! ¡Y advertí que algo estaba andando muy mal porque estos menores nosalieron del aire! ¡Ni de un repollo! Estos son “nuestros” chicos. Son “nuestros” menores. Salieron dealgún lugar concreto y alguien los educó o dejó de educarlos. ¿Cuál es entonces la responsabilidad que tenemos los mayores? ¡Los chicos no nacen chorros ni sabenmanejar un arma porque sí! Alguien, alguna vez, les puso un arma en la mano y ése es, generalmente,un adulto. Alguien los explota. Todos los chicos que están en la calle son explotados por mayores.Entonces me parece que hay que salir a decir esto…

—¿Es decir que hay una responsabilidad que toda la sociedad debe compartir?
—Yo creo que la gente se olvida de estas cosas porque estamos todos muy alterados. Lasociedad en general está muy alterada. Hablamos siempre y todo el tiempo de los horrores de lo quevemos en la televisión y escuchamos en los noticiosos. Pero estos horrores ocurrieron siempre. Estaes la verdad. Toda la vida fue así. Cuando yo era secretaria del Menor había abogados de menoresporque, justamente, teníamos menores que entraban en conflicto con la ley penal. Esto no es deahora. Tiene años. Parecería que hoy existe una efervescencia contra los menores… No sé porqué…

—Lo que ocurre, doctora, es que hoy tenemos un factor importantísimo que es ladroga…
—Había otras cosas. Pero, en definitiva, el problema es ¿por qué hay droga? Cuandocomenzó el consumo empezamos a hablar con los psicólogos del tema de los menores drogadictos. Y laidea era –por lo menos así lo afirmaban los psicólogos– que un chico drogadicto era unemergente en una familia que tenía un problema no resuelto y una personalidad demasiado débil comopara poder zafar de ese problema que no podía solucionar. Al no lograr hacerlo, caía en la droga.Estamos hablando aquí de gente de clase media que, en aquella época, eran los que podían acceder ala droga…

Para leer la entrevista compelta, ingresar alsuplemento Domingo, en la edición impresa del Diario Perfil.

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