Pese a las expectativas locales predecían un aluvión de turistas posfiestas, Mar del Plata tuvosu primer día hábil del verano a media máquina. Si bien el sol acompañó durante todo el día, latemperatura no pasó los 28 grados. Por eso, las playas del centro tuvieron buena asistencia, peromuy lejos de la temporada del año anterior. Según las autoridades provinciales, están ingresadoalrededor de 45 autos por minuto a través de la Ruta 2, que marca un buen promedio, pero enlas calles de la ciudad no se refleja aún esa llegada de turistas.
En la calle Güemes, centro comercial de moda desde hace unos años, se ven grupos de turistasinaugurando la temporada, pero se encuentra mesa en los bares y restaurantes que se renuevan cadaaño. Por la peatonal San Martín también circula buena cantidad de gente, pero no más de la que seencuentra durante los feriados largos. Un comerciante que conoce "el paño" desde hace dos décadas,apuesta a que recién luego del segundo fin de semana de enero se verá la capacidadcolmada: "En Mar del Plata, la temporada comienza el 10 de enero, no nos engañemos".
El otro indicador del modesto comienzo de temporada es la gran cantidad de carteles de "Sealquila" o "Propiedad en alquiler", tanto en departamentos y casas como en algunos locales que aúnestán vacíos (y que ya no se alquilarán). Sin embargo, los precios "son accesibles" en diferentesrubros: el alquiler diario de una carpa en Playa Grande cuesta 160 pesos, y una sombrilla 135. Unalmuerzo liviano en la calle Güemes cuesta 30 pesos, compuesto de la siguiente manera: una ensaladaCeasar (18), una gaseosa (5,50) y café (4,50), más la propina. En las panaderías que trabajan en laCosta la docena de facturas cotiza entre 8,50 y 10 pesos.
En los próximos días, entonces, habrá que ver si se cumplen las predicciones de los lugareñosque aspiran a una buena temporada, o si continúa la tendencia que marcan las primera jornadas delaño y todo termina siendo muy discreto. Al final de la primera quincena se sabrá la verdad.






