Todos conocemos a la tierna niña de la caperuza roja que tiene que cruzar el bosque para visitar a su abuelita enferma y… allí comienza la historia. Hay que salir de casa, nadie lo duda, lo importante es cómo estamos preparadas para caminar por el bosque.
(*) Coordinadora de los Talleres de Escritura Creativa y Autoconocimiento “Había una vez…”.





