Cuando la vida del músico viró para el ámbito de la producción de contenidos digitales y Francisco de Narváez no pensaba en la política y se ocupaba de buscar nuevoshorizontes para invertir su fortuna, sus caminos se cruzaron.
Corría el año 2000 cuando Next, un fondo de inversión destinado a las nuevas tecnologías que creó De Narváeztras la venta de Casa Tía, reparó en Cybrel Digital Entertaiment, la empresa que Alberti lideraba aquelentonces y que ofrecía producción de contenidos digitales. Inmediatamente se generó una sociedad, yambos pasaron, en conjunto, a manejar el sello discográfico URL Records y el portal yeyeye.com,creaciones del baterista.
Con el boom de Internet en pleno auge, los fondos que logró la empresa sirvieron para dar lugara la idea de expandir el negocio con nuevas oficinas en Miami y Nueva York. De Narváez no fue elúnico que puso plata en el proyecto. Cybrel recibió alrededor de diez millones de dólares de ungrupo de inversores liderado por el Chase Capital Partners. El trabajo en conjunto no duró muchotiempo.
Casi a fines de 2001, De Narváez y el Fondo de Inversión Chase Capital Partners dejaron su participaciónaccionaria en Cybrel. Alberti aseguró que la desvinculación del hoy político no fue problemática yse dio en buenos términos. Sin embargo, la apuesta de De Narváez duró poco tiempo y la crisis de2001 dejó a la empresa de Alberti en una difícil situación, hasta que sus puertas se cerraron.
Antes de De Narváez, un poco de Sushi. El desembarco de Alberti en el contexto dela política se dio de la mano de Fernando “Aíto” De la Rúa. Fue el hijo del expresidente quien acercó al músico a los proyectos oficiales como el sitio educ.ar. Fernando de laRúa reconoció el talento del hoy canoso muchacho y lo llevó de gira a Nueva York junto a otrosempresarios para participar de una cena sobre tecnología.
En una entrevista que concedió a un matutino hace dos años, Alberti recordó la experiencia.“Fue un orgullo poder viajar con un Presidente, y una emoción integrar la comitiva que fue aEstados Unidos. Después nada salió como nos habían dicho. Yo por lo menos viajé: peor le fue a Martín Varsavsky, que puso diez millones dedólares para informatizar las escuelas y los perdió".
Ahora el ministro de Economía Amado Boudou (amante del rock), anunció a un grupo periodistas laposible contratación de la empresa de CharlyAlberti parael diseño de la páginadel ministerio. Desde la oficina de prensa de Alberti sostienen que su empresa no trabajará para el Gobierno y él mismo lo desmintió esta mañana en la FMMetro.




