En una jornada histórica, el dictador Jorge Rafael Videla comenzó a ser juzgadohoy en Córdoba. Al represor, que vuelve al banquillo de los acusados 25 años después, selo pudo ver sentado junto a Luciano Benjamín Menéndez, el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército tambiénprocesado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
Sobre el juicio, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, aseguró que “es un paso muy grande en el proceso deverdad, memoria y justicia”. Se trata del “juzgamiento de los máximos responsables delgenocidio argentino”, expresó.
Además de Videla y Menéndez, hay otros 29 imputados. No sólo ex militares y ex policías: también un gendarme yhasta un médico del Servicio Penitenciario acusado de encubrir un homicidio.
El juicio se inició faltando ocho minutos para las 11 de la mañana. Según señaló el diario La Voz del Interior, hubo momentos que llamaron la atención por estar fuera de loprevisto. Primero, el presidente del Tribunal Jaime Díaz Gavier le solicitó a los familiares de los detenidos desaparecidos quetaparan las remeras que usaban con los rostros de las víctimas.
"Es para que se eviten situaciones de roces", argumentó el magistrado. Además,Díaz Gavier pidió que también se retirara del recinto la bandera argentina que los familiares delos acusados habían colgado antes de comenzar la audiencia.
En uno de los cuartos intermedios, se vivió una situación incómoda cuando un hermano del militarGustavo Adolfo Alsina, uno de los acusados, se acercó hasta la hermana de una de las víctimas eintentó excusar al sospechoso.
"Yo me sentí... no alcancé a reaccionar, fue muy fuerte lo que ha pasado", explicó MartaJosefina Moukarzel, hermana de José Moukarzel, un médico que militaba en el Ejército Revolucionariodel Pueblo (ERP) que murió luego de permanecer "estaqueado" en el patio de la cárcel de SanMartín.
Entre los familiares de los militares se encuentra uno de los hijos de Videla, según confirmaronfuentes judiciales.
También llamó la atención un pedido de Videla. Es que el dictador pidió hacer uso de la palabra en una instancia de la audiencia en laque todavía no puede hacerlo.
Pretendía intervenir cuando se describía el funcionamiento del esquema represivo en estaprovincia, pero recibió una drástica respuesta, ya que se le ordenó mantener silencio y se le explicó que recién hablará cuando sea suturno, o sea tras la finalización de la lectura de la acusación.
Histórico. Desde el 9 de diciembre de 1985 que Videla no estaba sentado en elbanquillo de los acusados, cuando fue sentenciado en el histórico Juicio a las JuntasMilitares.
Videla está acusado de tormentos y homicidios perpetrados contra presos políticos que estaban enla cárcel de San Martín, por entonces Unidad Penitenciaria Nº1 (UP1). Pero además, en este juicio,se investigan otros crímenes de lesa humanidad en los que también estuvieron involucradosintegrantes de la cúpula militar en Córdoba y en el Departamento de Informaciones (D2) de laPolicía.
Por su parte, Menéndez volvió ayer desde Tucumán, donde escuchó por cuarta vez un pedido deprisión perpetua. Ya tiene tres: el 8 de julio deberá regresar a la provincia norteña para escuchartal vez la cuarta.




