Sociedad•Nadie queda afuera

Cómo afecta la crisis económica a los más chicos

El desempleo y la inestabilidad son temas de preocupación recurrente. Cómo repercute en los niños.

13-10-2026 | 10:59

Se sabe, los chicos suelen padecer problemas psicológicos ligados a la angustia luego de unhecho traumático como la muerte de un ser querido, un desastre natural o una catástrofe general.Sin embargo, la crisis económica que se vive a nivel mundial también genera trastornos en los máspequeños, a pesar de no estar ellos directamente en el ojo de la tormenta.

La inflación, el estancamiento de los sueldos, el temor al desempleo y lasdificultades para afrontar los gastos básicos de vivienda, comida, educación y salud preocupan a sus padres y por ende, muchas veces esa inquietud termina repercutiendo en los hijos. Si bien no existenen el país estadísticas que provean datos sobre la cantidad de chicos afectados, lo cierto es quelas consultas en los gabinetes psicopedagogos y las visitas a los profesionales de la psicologíaque trabajan con niños creció durante los últimos años.

Según la psicopedagoga Marta Tessari, Presidente Fundacion Procesos Estudio e Investigación delAprendizaje, la crisis económica que afecta a todo el mundo puede provocar en los chicos síntomasparecidos a los que generan eventos traumáticos como un desastre natural. Es que la excesivainformación que proveen los medios y el nerviosismo que provoca en los adultos la incertidumbre queprovoca el futuro, sumado a los hechos de violencia que suceden todos los días en el país,constituyen un combo que puede dar lugar a diferentes tipos de traumas.

Las reacciones que se manifiestan en los adultos, como el nerviosismo, la ansiedad y laexcitación en muchos casos afecta a los más chicos ya que ellos son “ particularmente sensibles al clima emocional que los rodea y pueden exhibir calmao pánico dependiendo de la reacción de los adultos que los influencian”, como padres omaestros, agrega Tessari.

En muchos casos, “la reacción del niño es de desamparo y desesperación por su incapacidad para hacer algo para evitarlo oprevenirlo”, explica la profesional, y aclara que cada caso es muy diferente, porque lareacción de cada niño va a depender de su historia personal y su temperamento. Entre los síntomasque pueden aparecer, los más comunes son las conductas que incluyen ansiedad y el miedo. Entre las soluciones, Tessari rescata, entre otras, la Terapia de Juego.

Por su parte, para el doctor Abel Fainstein, Psicoanalista y ex presidente de la Asociación PsicoanalíticaArgentina (APA), señala que ante cualquier situación de estrés que produzca inquietud en lospadres, el efecto en los hijos se da como por una doble vía. “Por un lado porque los chicos ven que sus papas están preocupados y alterados y esto resulta perjudicial para elchico. Pero además, porque el padre, que esta ocupado con ese tipo de preocupaciones, no puede cumplir eficazmente sus funciones parentales. Se trata de un dobleefecto”.

En relación al lazo que une a los padres y a los hijos y el rol que deben cumplir losprogenitores para el buen desarrollo emocional de los niños, Fainstein explica que en épocas decrisis a veces ese ida y vuelta se ve afectado. “En este contexto los padres pierden unpoquito el rumbo si están preocupado por cuestiones que hacen a la situación económica, y a laposibilidad de perder el trabajo. Entonces no pueden dar, limitar y contener, que son las funcionesde los padres”.

(*) Redactora de Perfil.com

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