La guardia de un hospital es como un puente entre la vida y la muerte, un hall donde se salva ose deja ir. Y lo es aun más en el Piñero, uno de los hospitales que más pacientes recibe en estadocrítico de toda la Ciudad. Heridos de bala, de arma blanca, víctimas de tiroteos, adolescentespasados de paco y todo tipo de personas con problemas derivados de la marginalidad de las villas dela zona (1.11.14, Soldati, Villa Fátima o el Barrio Rivadavia)
Es también muy duro para los médicos: “Acá te viven cagando a trompadas, llegan muchospasados de falopa”, refleja un joven residente que hace casi un año fue protagonista de unahistoria que lo marcó para siempre: llegó una chica de 17 con un tiro mortal en el abdomen, trasquedar atrapada en un tiroteo en el bajo Flores. Murió en el quirófano, frente a los ojos de sumarido de la misma edad y con un bebé en brazos. Pero a los pocos metros, el mismo equipo logrósalvar al ladrón que había desencadenado el tiroteo, también frente a los ojos del marido.
“Hay veces que me quedo llorando en el baño para que no me vean, hay que ser duro cuandoves morir a un padre frente a sus hijos”, conmueve Rodolfo Pérez Galván, jefe de la guardiadel Piñero, sentado en su oficina un jueves casi de madrugada, mientras charla con PERFIL yrecuerda lo difícil que es curar bajo ciertas exigencias: “Me tenés que salvar, guacho,porque te voy a matar”, le dijo alguna vez un narco, que llegó con varias heridas de bala.
Es medianoche y las últimas sonrisas que se roba el show de Tinelli en la TV de la gélidaguardia se interrumpen cuando una mujer entra a los gritos: “Un médico por favor, se muere mihermana”. Pérez Galván se acerca con el andar cansino de dos décadas de experiencia, laderiva y al rato la mujer estaba estabilizada en una camilla: sin espuma en la boca, sin los ojosfuera de órbita y acompañada de su familia, ahora en reposo. “Aprendemos a tomar decisionesrápido y trabajar con frialdad, porque acá es al revés de la vida, si te ponés nervioso el quepierde es el paciente”, enseña. Además, por estar en contacto con zonas muy carenciadas, conpreocupaciones más elementales que la salud, las enfermedades que llegan a la guardia son másdifíciles de tratar.
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